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Pravia - Santianes
Km 0
Km 0
Pravia - Santianes (Bajo Nalón)
4.7 kms
Dificultá
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Esta ruta parte del Polígono de Salcedo, en Pravia. Allí encontraremos el panel indicativo y espacio suficiente para dejar el vehículo. Discurre a lo largo de la ribera del río Nalón, que es el más caudaloso de Asturias, hasta llegar a Santianes.

Resumen Pravia - Santianes

Riqueza es lo que producen las vegas de los grandes ríos, y no es menos aquí la del Nalón. Arrancamos cerca de una de las mayores plantaciones de kiwis de Asturias, en la misma vega, la zona más fértil.

Las crecidas del río dejan a esta altura cantidad de sedimentos que abonan la tierra y producen un caudal de fertilidad en el suelo.
La ruta discurre junto al río, que nos descubre la vida que proporciona su exuberancia y su diversidad, tanto animal como vegetal.

Durante los meses más cálidos, en las hojas de los alisos podemos observar a las libélulas o caballos del diablo descansando. Los mirlos acuáticos y los martines pescadores nos acompañan con frecuencia en la ruta, así como las sempiternas lavanderas blancas, siempre de piedra en piedra en el borde del río.

El colofón de la ruta es disfrutar de la iglesia de Santianes, una joya del Prerrománico asturiano que no podemos dejar de visitar.
 

4.7 kms
Descripción Pravia - Santianes

Esta ruta parte del Polígono de Salcedo, en Pravia. Allí encontraremos el panel indicativo y espacio suficiente para dejar el vehículo. Discurre a lo largo de la ribera del río Nalón, que es el más caudaloso de Asturias, hasta llegar a Santianes.
Los primeros 600 metros discurren entre las naves del polígono. En este punto encontramos un acceso directo al río Nalón.
Cuando llevamos caminados el primer kilómetro y medio, cruzamos el río Aranguín por un pequeño puente y vamos dejando atrás poco a poco el polígono y sus naves. Esta senda está rodeada de tierras de labranza y numerosa vegetación de ribera.
Alcanzado el kilómetro 3,5, giramos a la izquierda y vamos a dar a la Vega de Santianes. Continuamos por nuestro camino sin desviarnos en ninguno de los cruces que aparezcan, para llegar hasta Santianes. Un kilómetro después, ya estamos en Santianes, punto final de la ruta. Pero no podemos marchar del pueblo sin antes ver la preciosa iglesia prerrománica de San Juan Evangelista, uno de los monumentos del Prerrománico asturiano.