Blog turístico de Asturias
10 rincones mágicos bajo el influjo del río Sella
27 jul

Desde su nacimiento en la Fuente del Infierno hasta su desembocadura, el río Sella dibuja casi 70 kilómetros únicos. Diseña paisajes increíbles por los que serpentea con naturalidad entre montañas y valles, acaricia encantadores y recónditos pueblos ribereños, y luce con cristalina pureza en el corazón de la que fuera la primera capital del Reino de Asturias, Cangas de Onís.

 

 

A su paso el Sella, a veces sosegado, a veces vivaz, va recibiendo aguas de afluentes tan sonoros y sonados como el Ponga, el Dobra, el Güeña o el Piloña, todos ellos nombres míticos de la Asturias más fluvial.

Río Sella

El Sella salta con fuerza o se remansa, y es el hogar de especies que tanto han dado y dan al ecosistema acuático astur como el salmón, el reo, la trucha o la lamprea.

Río histórico donde los haya, pasea su caudal a los mismos pies del monasterio de San Pedro de Villanueva o se convierte en una maravillosa piscina fluvial bajo la Cruz de la Victoria que pende del Puente Romano de Cangas de Onís…

Por si fuera poco, en lo festivo y deportivo, es el escenario de una de las fiestas más famosas del mundo: el Descenso Internacional del Sella, también conocida como Las Piraguas, que transcurre cada primer sábado de agosto entre Arriondas y Ribadesella desde hace más de ochenta años.

Seguir el curso del Sella significa descubrir inéditos rincones y vivir momentos completamente irrepetibles. Momentos de fiesta, de deporte, de descensos en canoa, de paseo, de baño, de pura contemplación del paisaje, de buena gastronomía, de amistad, de tranquilidad o de bullicio. Porque el Sella es todo esto y todo aquello adonde quieras llegar con tu imaginación.

¡Vamos a recorrer unos kilómetros del río Sella y su entorno para descubrir 10 rincones llenos de magia!

Cañu: La presa más salmonera

 

Cañu es un agradable pueblo a tres kilómetros de Cangas de Onís, bañado por las aguas del Sella, en el que te encontrarás una presa salmonera por excelencia, y seguramente uno de los mejores lugares de Asturias para contemplar el gran espectáculo natural de los salmones remontando el curso del río para volver a su lugar de nacimiento y completar así su ciclo vital con el desove.

Presa de Cañu

La estación de caño, que aprovecha una histórica presa de 1928, fue construida precisamente para facilitar la remontada de los salmones del Sella a través de un sistema de escaleras y pozas artificiales en el cauce del río. Como además hay pasarelas, con la debida precaución, podrás moverte entre las pozas y ver muy de cerca los saltos edificados y los saltos de los salmones.

Cuando el caudal del río es abundante, en Cañu las finas gotas del Sella rociarán tu piel, proporcionándote la sensación de un relajante baño fluvial.

¡La salmonera de Cañu es uno de esos rincones para paladear la magia del Sella!

El Colláu L’Andrín, una idílica ventana a los Picos de Europa y al Sella

 

Entre Cañu y Aballe, se alza un puente sobre el Sella, que te lleva por una sinuosa carretera hasta la encantadora aldea del Colláu L’Andrín, ubicada en el concejo de Parres - otro de los municipios ribereños por excelencia -.

Vistas desde Colláu L'Andrín

Este pueblo es un rincón completamente apacible que en los días despejados te ofrece unas espléndidas vistas de las crestas calizas de los Picos de Europa. Un tranquilo paseo por sus caleyas y recovecos te descubrirá la capilla de San Antonio con su campanario proyectado sobre el paisaje como si quisiera abrazar los Picos. O alguna esquina donde crece la buganvilla de intensos colores y los gatos se ‘asoleyan’ (toman el sol) relajadamente.

Vista del Sella desde Colláu L'Andrín

Tanto los vecinos como los allegados del Colláu L’Andrín son hospitalarios y conversadores, y todos se muestran enamorados de un pueblo, que tanto al subir como al bajar ¡te permite observar el curso del Sella y el espectacular paisaje que dibuja desde las alturas!

Aballe, un pueblo de cuento en la ribera del Sella

 

Aballe ostenta el honor de haber sido galardonado con el primer premio al Pueblo Ejemplar de Parres en 2013, y así lo luce con orgullo en su cartel de bienvenida.

Aballe

Las casas típicamente asturianas con sus corredores llenos de plantas, los hórreos y paneras, las hortensias con sus vivos colores, los pitos de caleya criándose a su aire, el ganado en las fincas, sus regatos… Todo compone en Aballe un sano ambiente de aldea que te seducirá al momento.

Iglesia de Aballe

Y como telón de fondo el dulce rumor del Sella que abraza con mimo esta aldea, y cuyo curso puedes contemplar desde la pasarela colgante que cruza al otro lado del río. Y por supuesto, si el calor aprieta podrás disfrutar de la coqueta playa fluvial que hay justo debajo de la iglesia.

¡Aballe, con sus casas, con su iglesia y con su Sella es como un cuento infantil hecho realidad!

La Llongar: la quietud de un río

 

La Llongar es un lugar donde la quietud penetrará por todos los poros de tu piel. Aquí el Sella remansa formando una 'tablada' que construye un auténtico embalse natural de medio kilómetro de longitud.

La Llongar

Precisamente por esta razón es el sitio más idóneo para la práctica deportiva en piragua, y allí mismo tiene su embarcadero y sede un famoso club de piraguas cangués que toma el nombre de este remanso.

Cuando te acercas a la Llongar, es muy fácil que coincidas con deportistas en plena sesión de entrenamiento, y observar su evolución te resultará gratificante…

¡A solo 800 metros del Puente Romano de Cangas de Onís tienes este mágico rincón del Sella!

Cuando el Sella desembarca en la capital del Reino…

 

En su inexorable avance hacia su desembocadura en el mar Cantábrico, el Sella no cesa de componer auténticos cuadros pictóricos, como sacados de una inmensa galería de arte al aire libre, y una de estas artísticas escenas es la que te regala a su paso por la que fue primera capital del Reino de Asturias, Cangas de Onís.

Vista desde el Puente Romano de Cangas de Onís

El Sella, con su poderoso caudal y con su pausado fluir justo por debajo del Puente Romano y de su Cruz de la Victoria, parece como sacado de una película de aventuras medieval.

Puente Romano de Cangas de Onís

Precisamente aquí, la tranquilidad del río lo convierte en una verdadera piscina fluvial durante el verano, con espontáneos trampolines de distintas alturas, aprovechando la orografía del roquedo y la arquitectura del puente.

Pocos metros después del Puente Romano, el Güeña vierte sus aguas al Sella y ambos forman una playa fluvial increíble.

¡En su paso capitalino, el Sella adereza como nadie el paisaje asturiano!

El Golondrosu: la fuerza de un rabión

 

Un paseo fluvial por Cangas de Onís dejará en tu cuaderno de bitácora sellero momentos memorables. Caminar desde la zona del Puente Romano hasta uno de los rabiones más famosos del Sella, el Golondrosu, es todo un placer que te irá descubriendo parques, pasarelas y todo el encanto de la Casa Riera, actual ubicación de la oficina de turismo de esta ciudad.

El Golondrosu

El Golondrosu que, cuando el río baja con una caudal generoso, adquiere el rango de cascada múltiple cuyo rugido resulta impactante, es uno de esos rincones que da gusto descubrir y en los que apetece quedarse a pasar el día. Tanto para senderistas, como para piragüistas y pescadores, este es un rabión especial… con una fuerza y una belleza inusitada.

¡El Golondrosu representa el poderío de un rabión en el corazón histórico del Sella!

San Pedro de Villanueva: cuando el Reino de Asturias se bañaba en el Sella

 

Entre los Picos de Europa y el río Sella se alza el monasterio románico de San Pedro de Villanueva, hoy convertido en Parador Nacional de Turismo. La Torre de San Pedro de Villanueva se alza poderosa sobre el río y con el telón de fondo de los Picos, como queriendo desvelarnos su gran historia.

Monasterio de San Pedro de Villanueva

Y es que dice la tradición que este monasterio fue fundado en tan bello lugar por el rey Alfonso I, y que la iglesia fue erigida por expreso deseo de su esposa Hermesinda – hija del rey Pelayo – y hermana del Rey Favila. Cuentan que Hermesinda quería recordar así a Favila, muerto por el ataque de un oso, y de paso construir un panteón regio…

Sea como fuere, el monasterio continúa hoy envuelto entre la historia y la leyenda, con un halo de misterio y de magia, que se acentúa cuando contemplas los ábsides de la iglesia o sus capiteles, y tu memoria retrocede trece siglos, mecida por el lento fluir del Sella y el destello de los Picos de Europa en el horizonte.

Coviella: el discreto encanto de un antiguo señorío medieval

 

Muy cerca de San Pedro de Villanueva, y también en la ribera canguesa del Sella, cuando éste continúa su fluir hacia Les Arriondes, te encuentras Coviella.

Coviella conserva el discreto encanto del antiguo señorío medieval que fue, vinculado a la misma fundación del reino de Asturias. El pueblo se desgrana en colinas y caleyas, en medio de extensas y verdes fincas.

Palacio de Faes en Coviella

En la parte más alta, a modo de atalaya que lo domina todo en un vistazo panorámico, se ubica poderoso el Palacio de Faes. Sus muros, su escudo, sus jardines, su capilla… destilan historia, esa que atesora Coviella a buen recaudo.

Además, esta aldea tiene mucho ambiente y actividades, y combina a las mil maravillas las antiguas arquitecturas con las contemporáneas.

¡Y sus fértiles tierras beben de la savia del mágico Sella!

Les Arriondes: la mítica salida de Las piraguas y cuna del turismo activo fluvial

Les Arriondes

En esta navegación por los rincones especiales del Sella, hay tres lugares típicos que no te puedes perder en Les Arriondes: el histórico barrio de la Peruyal; la famosa plaza del cañón, popularmente conocida con ese nombre por estar presidida por el cañón que anuncia la salida en la fiesta de Las Piraguas, y el puente sobre el Sella, desde el que se da la salida a esta carrera única en el mundo, y en cuyo entorno se embarcan también los miles y miles de turistas que en cualquier época del año deciden emular a los protagonistas de la gesta deportiva que supone el Descenso Internacional del Río Sella.

Escanciando sidra tras un descenso del Sella en Canoa

Precisamente por la gran vinculación de Les Arriondes con la fiesta de Las Piraguas, este pueblo es la cuna del turismo activo fluvial en Asturias, y en él encontrarás la mayoría de las empresas que organizan los descensos turísticos por el río, absolutamente recomendables, y en el que podrás experimentar sensaciones nuevas ¡en un entorno natural inigualable!

Ribadesella: la meta más ansiada

 

Ribadesella es famosa en el mundo entero por ser la meta del Descenso Internacional del Sella. Esta tranquila villa marinera se vuelve bulliciosa en el verano y alcanza su cénit festivo con la fiesta de Las Piraguas.

Las Piraguas y la Cueva de Tito Bustillo - cuyo descubrimiento acaba de cumplir 50 años – son los dos grandes emblemas turísticos de una villa muy ambientada donde siempre es un placer pasear, disfrutar de la playa y los deportes náuticos, ir de compras, de conciertos o degustar la gastronomía asturiana, entre otros placeres. Sin olvidar una vuelta por su casco histórico o el paseo hasta la capilla de Guía con espléndidas vistas de la costa y de las montañas del oriente asturiano.

Ribadesella

Ribadesella es el punto y final para el río Sella. Es aquí donde este mítico río astur pierde su identidad fluvial y se funde en el Cantábrico para siempre… Atrás quedan rabiones y tabladas, salmones y pescadores, piragüistas a la carrera, turistas navegando, vida en la ribera, historias de monarcas medievales, y devociones sin límite.

Cuando llegues a Ribadesella habrás hecho el viaje de un salmón, desde el río a la mar, y desde la mar al río. Y además habrás hecho el viaje de un salmón por el único río de Asturias que fluye por dos Reservas de la Biosfera - Ponga y Picos de Europa -, y por el que tiene mayor vinculación con el Reino de Asturias.

¡Ribadesella es memoria viva del Sella, del que toma hasta el nombre!

 

¡Descubre toda la magia del Sella a través de sus rincones y momentos! ¡Y si te ha gustado este post, compártelo en tu Facebook!

 

¡Y el próximo sábado 4 de agosto todos, todos, todos a Las Piraguas!

 

Comentarios
No hay ningún comentario aún. Sea usted el primero.