Blog turístico de Asturias
6 lugares únicos para visitar en el centro de Asturias
05 abr

Si algo tiene Asturias es su poder de sorprender a quien la visita. Es la nuestra una tierra cambiante, de contrastes, que no se repite si se la sabe mirar con atención y con ganas. Y es que existen muchas formas de dejarse llevar por las sensaciones que transmite la naturaleza, los pueblos que se asoman a la costa  o a la montaña; la gente que la habita, los animales que la pueblan y los ritos, fiestas y costumbres que convierten el viaje de cada cual, en una experiencia digna de repetirse una vez más. Un año más disfrutando de, y por Asturias.

 

 

No es sólo paisaje. Es también lo que nos hace sentir ese paisaje. No es sólo el rumor de los ríos bajando hacia la mar o las piedras históricas que admiramos en el camino que recorremos. Es también lo que nos emociona cuando escuchamos ese rumor del agua o percibimos esa magia, encanto, lo que sea, que tienen algunos lugares inspiradores, esos que buscamos a veces con avidez extrema; lugares que, al descubrirlos, al recorrerlos, al conocer su historia nos emocionan y que, casi de inmediato, pasan a formar parte de nuestro corazón y de nuestros recuerdos.

Asturias es rica en lugares inspiradores e historias que conmueven y emocionan. Lugares que invitan a quedarse un poco más en ellos, a recorrerlos una y otra vez con esa sensación de que, al final, aún queda más por descubrir. Rincones que casi nos retienen como imanes, sitios que nos transmiten emoción, belleza, alegría y sorpresa, y que nos invitan a fotografiarlos en todos sus ángulos, a pintarlos o a escribir sobre ellos con la emoción de quien los descubre por primera vez.

Algunos de esos lugares en la zona centro de Asturias que me inspiran, al menos a mí y por tantas razones, son los siguientes y es un placer compartirlos con quienes, como yo, nunca se cansan de recorrer Asturias.

 

Un embarcadero de película. El Castillo. Concejo de Soto del Barco

Embarcadero de El Castillo en Soto del Barco

La bajamar convierte el embarcadero del pueblo de El Castillo, en Soto del Barco, en la desembocadura del río Nalón, en un paraíso para los amantes de la fotografía, una vieja y aparentemente frágil zona de atraque donde apenas se ven, hoy, algunos botes de pesca. Esta tradicional construcción realizada en madera y todo su entorno tienen su mejor imagen en marea baja por los contrastes de los colores y la autenticidad del lugar, un rincón muy especial que comparte espacio con el imponente castillo, de propiedad privada, que da nombre al pueblo. Para llegar a pie de este embarcadero lo mejor es preguntar a algún vecino, que son los que mejor indican el camino correcto, pues no está señalizado. Tras superar la inclinación de un prado con bastante, aunque corta, pendiente, se llega hasta el embarcadero.

La mina asomada a las olas. Puerto Llumeres. Concejo de Gozón

Bañugues

Cuando todo el mundo se dirige hasta el Cabo Peñas en el concejo de Gozón, sin duda un lugar hermosísimo, a veces se olvidan de detenerse en otros menos conocidos y con encanto como es el caso de puerto Llumeres, donde están los restos de la antigua mina de hierro, cuyo viejo edificio no es visitable por su estado ruinoso, y del puerto donde se cargaba el material.

Puerto Llumeres

No deja de resultar curioso que, aún con la natural desazón que causa contemplar los viejos y destartalados edificios, también emociona al mismo tiempo la belleza que pervive en ese puerto y playa, a un paso de Bañugues. Lo mejor es bajar por la carreterina de acceso hasta el propio puerto y darse una vuelta por allí. En la zona del puerto a veces se ven también aficionados a la pesca. Aún a pesar de que la mina cerró hace muchos años no deja de asombrar ver el color rojizo del mineral de hierro de la zona, en algunos rincones del arenal y del cargadero.

La laguna que se ausenta en La Focella. Concejo de Teverga

Laguna en La Focella (Teverga)

Existen en Teverga los llamados “Pueblos del Privilegio” formados por La Focella, Páramo y Villa de Sub. Su particular historia se refiere al privilegio concedido a sus habitantes por el rey Bermudo III y que nació como una prerrogativa de exención tributaria y terminó convirtiendo en un privilegio de hidalguía. Hoy lo que es un privilegio es llegar hasta ellos y subir, concretamente, al pueblo de La Focella donde, durante en invierno, solo vive una persona aunque cada fin de semana vuelvan allí otros propietarios. El pueblo es digno de recorrerse tanto por el maravilloso entorno de montaña en que se encuentra, como por sus construcciones. Una de sus joyas es la laguna glaciar que se forma con la nieve del invierno en los praos cercanos a las casas, un fenómeno natural y precioso que a nadie deja indiferente y que sólo puede contemplarse tras cesar el tiempo de nieve y lluvias pues, llegado el calor, la laguna empieza a desecarse hasta desaparecer por completo. Eso sí, con laguna o sin ella, sigue siendo un privilegio de la naturaleza recorrer estos parajes teverganos.

Amor por la molienda en Picarín. Concejo de Las Regueras

Las Regueras

El concejo de Las Regueras, en la zona centro de la región, pero que cuenta con mucho que ver y disfrutar, no olvidemos que es paso obligado del Camino Primitivo hacia Santiago, tiene entre una de sus joyas etnográficas el Molín de Quilo, en Picarín, un ingenio hidráulico tradicional que fue recuperado por sus dueños, Marilé Villar y Vicente Suárez, sólo por el gusto de mantenerlo en pie, de contar su historia y de que la gente lo visite y sepa lo importante que fue, y sigue siendo, para los miembros de su familia. Se encuentra en uno de los tramos de la ruta peregrina, concretamente en el que sale de Oviedo para finalizar la etapa en San Juan de Villapañada. La rueda del molino dejó de girar hace 19 años pero Marilé y Vicente, que lo rehabilitaron en tres ocasiones, lo muestran a quien quiera verlo y conocer su historia, a cuantos se acerquen hasta este rincón del río Andallón y conocer de primera mano la vida y las vicisitudes del abuelo Quilo, un molinero inolvidable.

Bautismo allerán en Murias. Murias. Concejo de Aller

Cascada de Xurbeo

Agua y más agua. Agua que cuando cae en cascada en los bosques, camino del mar, convierte  en una joya el momento en que se descubren sólo por el placer de contemplarla, de oírla, de sentir su frescor, de entender que la Naturaleza te bautiza con las gotas que se dispersan. Eso sucede cuando, llegados al pueblo de Murias, en el concejo de Aller, se realiza la ruta que conduce a la cascada de Xurbeo, un recorrido sencillo donde solo cabe reseñar que las dos primeras subidas tienen mucha pendiente, pero por lo demás el camino es ancho y hay que tener cuidado con el grijo para no resbalar, en caso de que esté muy mojado, sobremanera cuando se baja de vuelta. Además la ruta, que es cortita, cuenta con bancos de madera para descansar. La recompensa es descubrir esta preciosa cascada de Xurbeo, “a pie de camino”, con un acceso sencillísimo a su base y que mucha gente fotografía desde el puente que a ella se asoma. La ruta, que se hace en unos 30 o 40 minutos está bien señalizada. Estas fechas son la idóneas para contemplarla y disfrutarla.

Dos grandes hombres. Playa de Bonhome. El Puntal. Villaviciosa

Playa de Bonhome

Los que viajamos a menudo por Asturias somos conscientes de la generosidad y la cercanía de las personas que habitan sus pueblos; los mejores guías por el lugar en el que nacieron y/o viven, los más grandes embajadores de una Asturias que gana en belleza con gente buena y cercana como el caso de los hermanos Eduardo y Ezequiel Bonhome, los últimos carpinteros de ribera que hubo en Villaviciosa. En la zona de El Puntal, camino del precioso puertín de Tazones, está la playa que lleva su nombre, con orgullo y merecimiento, donde está su casa frente a la cual tantas barcas duermen en marea baja tumbadas sobre la arena y donde, en tantas ocasiones, invitaban a los viajeros que por allí pasaban a hacer sus fotos, a tomar una sidrina o a sentarse un rato para charlar y disfrutar del entorno. Eduardo falleció hace años pero su hermano aún sigue allí aunque el paso del tiempo, que así es con todos, hizo su mella. La playa de Bonhome no sólo es bellísima por su enclave y el encanto de su paisaje, lo es también gracias a los hermanos Bonhome, dos asturianos irrepetibles y queridos en medio mundo.

 

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Texto: Ana Paz Paredes (periodista y escritora)


 

Comentarios
Antojanes Apartamentos Rurales
Muy buena selección de lugares poco conocidos en la región y que están a un paso, en el centro de Asturias. Por aportar algo más añadiría, cascadas del Guanga y la iglesia de Santa María de Limanes con sus impresionantes frescos, muy cerca de Oviedo.
Publicado el día 12/04/18 10:24.