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Las 10 mejores cosas que ver y hacer en Gijón
24 may

Es muy probable que el primer emperador de la historia del Imperio Romano, Octavio Augusto, se hubiera prendado de esta ciudad al conquistar el castro de Noega en la Campa del Cabo Torres, aunque en realidad no hace falta ser un emperador para prendarse de Gijón, basta con apostarse justo al lado de la estatua de Augusto en el Campo Valdés, y contemplar el panorama… ¡Te darás cuenta de que te faltan palabras para describir la sensación!

 

 

Gijón, con reminiscencias griegas y latinas en su nombre, y una historia  profundamente vinculada a la antigüedad clásica europea y a los poblamientos astures prerromanos, es una especie de fortaleza natural que tuviera tres almenas diseñadas por el mar y el viento con poderosas rocas y acantilados: empezando por el oeste está el Cabo Torres, a continuación el Cerro de Santa Catalina, y por el este cierra la ciudad el Cabo San Lorenzo.

La orografía fortificada de Gijón la convierte en un lugar muy especial, que se asoma a playas de ensueño, dibujando una línea de costa donde las rutas y las vistas son sencillamente espectaculares.

Por todo ello, Gijón es una especie de inmenso balneario de agua salada al aire libre donde el ocio y la alegría de vivir se respira en cada poro de su piel: algarabía en sus calles, en sus terrazas, ambiente en sus playas y en sus paseos marítimos y fluviales, gente paseando a pie o en bici en sus rutas de costa o de interior.

La ciudad es definitivamente un espacio ideal para el disfrute: el deporte, la cultura, los espectáculos, la gastronomía, y la animación a raudales son una de las columnas vertebrales de Gijón. Coger olas como un consumado surfista, correr como un atleta, patinar como un campeón, caminar con la brisa marina por los cuatro costados, asomarte a un mirador panorámico sobre la costa, visitar un castro prerromano o una villa romana, asistir a un espectáculo en los mejores teatros o en plena calle, saborear la cocina más asturiana casi a pie de la lámina de agua, o contemplar los tres macizos de los Picos de Europa y la Montaña Central desde la Campa de Torres, son solo alguna de las sorpresas que te reserva Gijón.

 

Un casco histórico con sabor a salitre y a marea

 

El Cerro de Santa Catalina es el embrión de la ciudad de Gijón. Cada centímetro de la península de Cimadevilla encierra una historia. En las distintas edades de la Humanidad, el Cerro - denominado por algunos el Gibraltar de la Bahía de Vizcaya - fue sentido y construido como un enclave defensivo y un campamento militar, por su privilegiada ubicación.

Los primeros habitantes que le dan claramente el uso castrense son los romanos, que han dejado abundantes vestigios en la antigua Gigia, como los restos de una muralla o las termas del Campo Valdés.

Así que el casco histórico gijonés no dejará de sorprenderte cada vez que mires al suelo o al cielo. Sobre todo cuando descubras que en el pasado, Cimadevilla se convertía en una isla – al estilo del Mont Saint Michel en Normandía – con la subida de la marea. Será con el desarrollo de la urbe más allá de este núcleo inicial – especialmente a partir del siglo XVIII - cuando el espacio vaya tomando la forma actual, con su colegiata y palacio de Revillagigedo, el ayuntamiento y su plaza, el puerto, la iglesia de San Pedro…

Cerro de Santa Catalina

El paseo no te dejará indiferente: saborearás la historia, entre salitre y mareas, y comprenderás el espíritu resistente de los astures o el estilo de vida romano, en un marco tan bello que te resultará sencillamente inolvidable. Y por supuesto en lo más alto del Cerro podrás admirar el famoso Elogio del Horizonte, escultura gigante que hoy es el símbolo turístico de la ciudad.

 

Una ciudad que hace de sus calles un cálido hogar

 

Gijón y sus habitantes hacen de la ciudad un inmenso hogar al aire libre, y sentirás la hospitalidad a cada paso y en cada momento.

Las calles, bulevares y plazas son uno de los mejores escenarios para tomar el aire o el sol, para quedar con los amigos a disfrutar de unas botellas de sidra o de unos vinos, para disfrutar de la hora del vermú o de un buen almuerzo…

A menudo las calles gijonesas se llenan de música, de teatro, de espectáculos para todos los gustos, edades y tendencias.

Otra opción que te resultará muy agradable son las compras. Por ejemplo, en los aledaños del casco histórico, algunas calles están peatonalizadas y ofrecen un entorno muy amigable para realizar todo tipo de compras, desde el clásico recuerdo de reminiscencias astures hasta todo aquello adonde alcance tu imaginación y posibilidades: moda, decoración, gastronomía, arte, etc.

Escena muy típica que vivirás en este cálido y gran hogar al aire libre es el escanciado de sidra natural, tanto dentro de las sidrerías como en las terrazas y plazas, todo en medio de un ambientazo increíble de conversación y relax…

Entorno del Puerto Deportivo de Gijón

Un ejemplo perfecto y muy gráfico de este estilo de vida lo tendrás en la famosísima Cuesta del Cholo, en la zona del ahora puerto deportivo gijonés - antaño puerto pesquero -, que con la llegada del buen tiempo se convierte en un auténtico anfiteatro de la alegría, regada con sidra, sol y espuma, conservando el antiguo espíritu marinero y pescador que durante siglos fue el modus vivendi  de los habitantes de Gigia.

 

Un mar de mástiles a los pies de Gigia

 

El puerto deportivo de Gijón, a los mismísimos pies de la antigua Gigia, traza una silueta espectacular de mar de mástiles, que luce especialmente en los días soleados. Lo que antaño fuera un notable puerto pesquero, de gran tradición en la ciudad, sigue conservando la esencia marinera, y es uno de los paseos y rincones más agradables del Gijón que mira hacia el mar.

Puerto Deportivo de Gijón

En lo que fue la rula gijonesa, que ha sido restaurada con gran fidelidad al pasado, se ubican hoy las dependencias del puerto deportivo, que son un continuo ir y venir de regatistas y navegantes de medio mundo, lo que le confiere a la ciudad un aire cosmopolita y marinero que encandila a propios y foráneos.

Tal es el encadilamiento que esta zona siempre tiene mucha vida, y a ello contribuyen también los restaurantes y sidrerías que hay en el entorno. Por otro lado, el mero hecho de estar justo en las faldas del barrio histórico de Cimadevilla y del cerro de Santa Catalina te permitirá darte un baño de historia y de ambiente, puesto que en Cimadevilla te encontrarás agradables terrazas, talleres y galerías de arte, tiendas de artesanía, y por supuesto ese sabor único que tienen los antiguos barrios de pescadores.

 

Un conjunto de playas que enamoran

 

Si eres amante de la playa, en Gijón estás en un auténtico paraíso. No en vano es una de las ciudades más famosas de España por sus arenales, destacando por su solera el de San Lorenzo, en pleno corazón costero de la ciudad, y que tiene su prolongación rocosa en las playas de Los Mayanes y el Cervigón. Pero también resultan muy atractivas las de Poniente y el del Arbeyal.

Playa de Serín

Si prefieres la tranquilidad de una playa rural, aunque a escasos kilómetros del núcleo urbano y muy bien comunicada, las opciones se multiplican y tienes para todos los gustos y momentos: Peñarrubia, Serín, La Cagonera, Estaño o la Ñora.

Vista panorámica de Gijón

Si te dedicas a recorrerlas todas, te darás cuenta que cada una te ofrece una sensación diferente, y que mudan su aspecto y ambiente en función de la hora del día y de la estación del año. Pero siempre son playas que enamoran.

 

Sendas para soñar en verde

 

Gijón está circundado por sendas y senderos, tanto a pie de costa como hacia el interior rural, y todos ellos son travesías en las que te encuentras paisajes, rincones y lugares para soñar en verde.

Descubrirás en la ciudad todo un entramado de rutas, que te llevan desde la misma urbe a su tranquila zona rural, y si vuelves sobre tus propios pasos, regresas de nuevo al bullicio.

Magníficos ejemplos de la calidad y calidez de las rutas gijonesas son dos que conectan la ciudad con su zona más rural: la senda fluvial del Piles y la vía verde de La Camocha.

La senda fluvial del Piles

La senda fluvial del Piles transcurre plácidamente al lado del río, con su relajante susurro y en medio de paisajes donde se alzan pomaradas, bosques y se adivinan caserías, y llega hasta la parroquia de Vega, donde se encuentra el poblado minero de La Camocha.

Vía Verde de La Camocha

Por su parte, la vía verde transcurre por lo que fue un antiguo ramal de ferrocarril, uniendo el barrio de Tremañes con la mina La Camocha, en Huerces.

Ambas sendas están muy ambientadas y es habitual ver a senderistas y cicloturistas que las recorren, o bien relajadamente, o bien a ritmo de entrenamiento. Pero todos en medio de una atmósfera que invita al relax y a la comunión con la naturaleza. Y todo con la ciudad al lado. Un auténtico lujo basado en el encanto de lo sencillo.

 

Los museos con las mejores vistas del mundo

 

Otra de las características que hace de Gijón una ciudad diferente y con un halo de seducción muy por encima de la media, son sus museos y sus espacios dedicados a la cultura.

Verás que la ciudad exhibe con orgullo museos en pleno centro urbano, ubicados en históricos palacios, pero que también muestra su pasado y su origen al mundo en aquellos lugares donde transcurrió, y en los que aún hoy apreciarás las vibraciones de hechos fascinantes, de culturas ya enterradas por el devenir del tiempo, y que se asoman ante tu mirada para contarte cuánto hay de ellas en el presente.

Panorámica del castro de la Campa de Torres

Entre estos sitios especialmente interesantes destaca el castro de la Campa de Torres, que durante siglos, y hace miles de años, fue el hogar de los cilúrnigos, los primitivos pobladores de aquel lugar llamado Noega, donde trabajaban con habilidad el bronce, y donde tenían unas vistas de ensueño: hacia el norte el oceáno, y a sus espaldas, los mismísimos Picos de Europa y la Montaña Central.

Villa Romana de Veranes

Y si lo que te apetece ver es “una de romanos”, no tienes más que acercarte al pueblo de Veranes, muy próximo a Gijón, y contemplar in situ el sueño de Veranius, el probable nombre del notable propietario de esta villa romana, cuya memoria hunde sus raíces en el siglo IV d. de C., y que ha sido rescatada en las últimas décadas para asombro de cuantos la visitan. La Villa Romana de Veranes, al igual que la Campa de Torres, tiene unas impresionantes vistas al valle - está ubicada en una ladera -, y a las crestas de la Montaña Central asturiana.

Así que llegarás a la conclusión de que estás visitando museos que tienen las mejores vistas del mundo…

 

Una imponente Ciudad de La Cultura

 

¿Te imaginas una gran Ciudad de la Cultura en el entorno verde y rural de una ciudad? Pues Gijón la tiene y es sencillamente espectacular, tanto por su arquitectura como por todas las actividades que en ella se desarrollan a lo largo del año.

Laboral Ciudad de la Cultura

La Laboral Ciudad de la Cultura tiene una fascinante historia que podrás escuchar entre sus muros, y un diseño imponente y asombroso que te traslada a la antigüedad clásica en medio del verdor asturiano.

Te sorprenderá porque siempre está animada: estudiantes, artistas, viajeros… Sus patios, sus impresionantes jardines, su teatro o su torre - desde la que podrás contemplar una de las mejores vistas panorámicas sobre la ciudad de Gijón – son lugares ineludibles en tu estancia en la Ciudad de la Cultura, y si además tienes oportunidad de asistir o participar en alguna jornada, taller o espectáculo de los que en ella se programan a menudo, el placer será total…

 

Un mirador para poner rumbo a Gijón “viento en popa a toda vela”

 

En tu periplo gijonés encontrarás muchos rincones encantadores y algunos de ellos te dejarán boquiabierto por sus vistas… Por eso uno de los lugares que sin duda te “enganchará” es el mirador del parque del Cabo San Lorenzo.

Puedes llegar a él a pie o en bici desde la ciudad, a través de la senda costera, o bien por carretera, subiendo hasta el Alto de la Providencia.

Mirador del Parque del Cabo San Lorenzo

El mirador recuerda a la proa de un barco y cuando subes a él te sientes como un auténtico capitán que estuviese oteando el horizonte desde el puente de mando. Además habitualmente sopla el viento, y la impresión es la ir en un velero que pone rumbo a la ciudad de Gijón. Las vistas son espléndidas, y la sensación de relax y libertad también.
No olvides que el Cabo San Lorenzo es el gran promontorio natural que cierra la fortaleza gijonesa por el este, y tiene un entorno privilegiado: la colina del cuervo, la senda costera que se prolonga hasta la Ñora, la explanada de la Providencia, las vistas desde el Alto del Infanzón, etc.

 

Una gastronomía “Cum laude”

 

Los aromas y sabores culinarios son otro de los “fuertes” de Gijón. Si a los paseos más naturales, las visitas culturales, y las actividades lúdico-deportivas, añades los placeres de la mesa, tu cuaderno de bitácora gijonés resultará de lo más completo.

Y es que en Gijón comer bien siempre ha sido sagrado, y regar las reuniones en torno al yantar con una buena sidra o con un buen vino, también.

Llámpares

Por evidente tradición, al tratarse de una ciudad costera, la cocina de la mar siempre ha reinado, con los mejores pescados y mariscos, y con los mejores guisos marineros sobre el mantel, de la mano de mujeres y hombres que aprendieron los saberes gastronómicos de sus antepasados.

Hoy continúa siendo así, y se ha añadido en las últimas décadas un punto de innovación, sin perder de vista el origen.

Además, si eres amante de lo dulce, en Gijón podrás experimentar una auténtica “muerte por chocolate”, porque la ciudad tiene una inmensa tradición golosa.

Así que para tener experiencias gastronómicas pon rumbo a Gijón (incluso si quieres comer bien sin gluten). ¡Consulta aquí todas las opciones gastronómicas que te ofrece la ciudad!

 

Una agenda cultural intensa y variada

 

Con una ciudad tan antigua, tan abierta, y tan bella, te podrás imaginar que la vida cultural y social es intensa y variada, y que todo el año tienes teatro, ciclos de cine, actuaciones musicales, exposiciones y un sinfín de talleres de todo tipo - gastronómicos, artísticos, deportivos, etc. -, que hacen de Gijón una de las urbes más amenas que puedas conocer.

Paseo de Begoña y Teatro Jovellanos

La agenda cultural de la Villa de Jovellanos está siempre a rebosar y te ofrece opciones para todos los gustos, edades o bolsillos.

Ya sea en el teatro Jovellanos, en Laboral Ciudad de la Cultura, en los distintos ateneos, en plena calle, en locales nocturnos o diurnos, la vida siempre es hiperactiva en Gijón.

Y como la época estival está a punto de comenzar, Gijón se instala en una gira permanente, donde los festivales y las citas culturales y de ocio se multiplican hasta el infinito.

¡Consulta aquí el programa musical y festivo para este verano de 2018!

 

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