Blog turístico de Asturias
Los mejores planes de Ecoturismo en Asturias
16 jun 2021

Asturias es un auténtico eco-paraíso. Es ese lugar donde la naturaleza te abraza por los cuatro costados. Te verás envuelto en sensaciones inusitadas al descubrir especies que ni siquiera imaginabas que existían, al escuchar sonidos nuevos, al fotografiar lugares incomparables.
Bosque, costa, montaña, caminos. Todo al alcance de tu mano. Tan fácil, tan humano. Solo tienes que vivirlo.

En el eco-paraíso asturiano te sentirás como Charles Darwin cuando formuló su teoría de la evolución de las especies…

 

 

¡Todo un baño de naturaleza te aguarda!

 

Asturias, un paraíso para la fotografía de naturaleza

 

Asturias te ofrece un infinito “book” de naturaleza para fotografiar, porque son miles los rincones y los momentos que podrás inmortalizar con tu cámara o dispositivo móvil.

Auténticas maravillas que enriquecen de inmediato no solo tu vida, sino tus redes sociales, blogs y otros canales online u offline.

Con la ventaja además de que, como los parajes son tan bellos y la luz de Asturias tan favorecedora, no necesitas ser un profesional de la imagen para captar instantáneas que serán la admiración de cuantos las vean.

Somiedo

Asturias gusta a las cámaras, porque tiene una fotogenia innata y natural.

Nada escapará a la curiosidad de tu objetivo: altas y emblemáticas cumbres como el Urriellu o Naranjo de Bulnes; sierras como el Cuera o el Sueve; paisajes de costa, acantilados y playas; miradores panorámicos; robledales, hayedos, lagos, ríos, arroyos y cascadas; flora y fauna tan característicos como osos, lobos o aves…

En definitiva, las sugerencias y posibilidades son interminables, y Asturias te espera para que las explores.

 

La tierra de los grandes avistamientos: osos, lobos y otros mamíferos terrestres

 

Asturias es una tierra privilegiada en el más amplio sentido del término, y por ello es un lugar ideal para disfrutar con los avistamientos de fauna. Y es que los grandes de la fauna ibérica se dan cita en el Paraíso Natural, y habitan felices este edén donde encontrarás las más variadas especies.

Osos, lobos, ciervos, gamos, rebecos, gatos monteses, ginetas o nutrias son solo algunos ilustres ejemplos del “arca de Noé” asturiano. Entre todos ellos, el oso pardo cantábrico llama especialmente la atención por ser el mayor mamífero terrestre presente en la península ibérica.

Oso ©Juan de Tury

Así que con este panorama tan natural son muchas las experiencias inolvidables que te aguardan, tales como el avistamiento del oso pardo en los parques naturales de Somiedo, y de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. O una visita a la Casa del Oso en Proaza, y de paso un paseo por el entorno del cercado osero en la propia Senda del Oso, donde verás este gran plantígrado en semilibertad.

Si de lobos se trata, podrás seguir su huella en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, y también lo conocerás un poco mejor si te acercas a la Casa del Lobo, en Belmonte de Miranda, donde también podrás en un cercado en semilibertad.

Y por supuesto otro momento natural inolvidable es el de la berrea (celo) de los venados, que puedes escuchar al principio del otoño en parajes espectaculares de los montes de Aller, Ponga, Somiedo y Las Ubiñas-La Mesa.

Así como inolvidable te resultará contemplar los rebecos en el Parque Nacional de los Picos de Europa, y en el Parque Natural de Redes. Y como colofón, un vistazo a los asturcones en la Sierra del Sueve.

 

Whale watching, la mejor manera de conocer los mamíferos marinos del Cantábrico

 

El mar Cantábrico es el hogar de cientos de especies fascinantes, y explorar sus fondos es toda una aventura, de la misma manera que lo es vivir los avistamientos sobre la inmensa lámina de agua salada de este mar que baña y enriquece la costa de Asturias.

Entre las especies que son observables se encuentran los delfines y las ballenas. Se da la circunstancia, además, de que 7 de las 20 especies de ballenas existentes en el planeta, están presentes en aguas del Cantábrico, si bien no son fáciles de avistar.

Dicen los expertos, y sin duda, lo mejor es guiarse por su opinión, es que dos de las mejores zonas para avistar cetáceos, especialmente delfines, son el cañón de Lastres y la reserva del Cachucho, ésta última situada a más de 30 millas al norte de Ribadesella.

Parque de la Vida (Valdés) ©Mampiris

Pero también en tierra firme puedes disfrutar con estos tesoros marinos, porque en Asturias son numerosos los espacios donde los conocerás un poco más. Es el caso del Parque de la Vida, en Ḷḷuarca, es un lugar para la recuperación de especies, y también un espacio didáctico sobre los ecosistemas marinos, terrestres y cósmicos.

Otros sitios de interés son el Centro de Interpretación del Medio Marino del Cabo Peñas, el Centro de Interpretación de la Ría del Nalón, el de la ría del Eo y el de la ría de Villaviciosa.

Además, no puedes perderte el Acuario de Gijón/Xixón, el Museo Marítimo de Lluanco/Luanco, o el Museo de las Historias del Mar de Puerto de Vega, en Navia.

 

Birdwatching: disfrutando con la observación de aves

 

A estas alturas que Asturias es un paraíso nadie lo duda. Por eso, lo realmente interesante es exprimir el montón de posibilidades que ofrece esta gran mancha natural, en la que se multiplican los ecosistemas y hábitats.

Y es que desde el nivel del mar hasta las más altas cumbres, Asturias es una sucesión de parajes, donde ‘anidan’ las más variadas especies de aves. En total hay constancia de la existencia de casi 400 especies, entre residentes y migratorias.

Así que el birdwatching (observación de aves) es una actividad cada vez más en boga, y Asturias se encuentra entre los destinos que son referencia en España.

La rapaz más destacada del litoral es el águila pescadora, mientras que en los cursos fluviales abundan el martín pescador y el mirlo acuático.

En los bosques la gran joya alada es el ya escaso urogallo cantábrico, y el pico mediano.

Otra de las joyas ornitológicas es el quebrantahuesos, cuyo hábitat ideal son las altas montañas calizas de los Picos de Europa.

Para disfrutar al máximo, el avistamiento de aves requiere paciencia y a poder ser unos buenos prismáticos. El resto lo ponen los ecosistemas y los bellos parajes.

La ría del Eo y la de Villaviciosa son dos humedales imperdibles en la observación de aves, y al mismo tiempo existen otros lugares clave como el Mirador de la Reina, en los Picos de Europa; la costa de Gijón; el Cabo Peñas; la Montaña Central de Asturias; Somiedo; Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias; Ponga y algunas zonas de las Ubiñas-La Mesa, entre otras.

 

Un paseo por los bosques asturianos

 

El verdor de los bosques asturianos es una característica de una tierra donde la vegetación hace acto de presencia a cada paso.

Este manto verde, propio de un clima templado y húmedo, es una de las señas de identidad del Paraíso Natural. Y es que los bosques de Asturias son famosos por su potencia y belleza.

Bosque de Pome (Picos de Europa) ©Juanjo Arrojo

Robledales y hayedos tapizan y matizan el suelo vegetal astur, siendo los hayedos más abundantes en el centro y en el oriente, mientras que los robledales son más habituales en el occidente de Asturias.

Pero además, en zonas montañosas también tienen notable protagonismo el castaño, el abedul, el acebo o el tejo, entre otros.

Tan rico y saludable panorama se traduce en una alta biodiversidad de la flora: algas, hongos, líquenes y todo tipo de plantas proliferan tanto en tierra firme como los cauces fluviales y zonas de costa en Asturias.

Así que son muchos y muy variados los lugares para visitar, disfrutar y respirar aire puro. Pero hay una docena de ‘citas vegetales’ ineludibles: el bosque de Munieḷḷos, uno de los más extensos robledales de Europa, y el hayedo de Monasterio de Hermo, que es el mayor de Asturias. Ambos están en Cangas del Narcea. También en el occidente, concretamente en Allande, está el alcornocal de Boxo, el más extenso del Principado.

En el oriente está el encinar de San Emeterio, en Pimiango (Ribadedeva); la sauceda de Buelles, en Peñamellera Baja; el hayedo de la Bioscona y la Tejeda, ambos en la Sierra del Sueve; el bosque de Peloño, en Ponga, y los hayedos de Redes, en Caso y Sobrescobio.

Bermiego (Quirós) ©Mampiris

Asimismo, Asturias es uno de esos lugares donde viajes para ver un árbol. Un árbol centenario o milenario, que atesora magia y solera. Auténticos monumentos naturales y bienes de interés cultural como el Tejo de Bermiego, en Quirós, o el carballón de Valentín, en Tineo.

 

La costa de los dinosaurios, única en el mundo

 

Existe un tramo de litoral en Asturias que esconde un tesoro fascinante. Un tesoro que a menudo se manifiesta en forma de icnitas o huellas de dinosaurio. Por esta razón esta zona de la costa, que abarca los concejos de Ribadesella, Caravia, Colunga, Villaviciosa y Gijón, es conocida como Costa de los Dinosaurios y tiene una extensión de algo más de 44 kilómetros.

Estos yacimientos con icnitas datan de hace 150 millones de años, en pleno período jurásico, cuando diferentes especies de dinosaurios bípedos y cuadrúpedos dejaron impresas sus huellas en el por entonces blando sustrato arenoso.

Icnitas en la playa de La Griega (Colunga) ©Gonzalo Azumendi

Así que recorrer la costa jurásica asturiana es un increíble viaje a las edades de la Tierra, y por tanto no puedes perderte lugares clave como la playa de Santa Marina y los acantilados de Tereñes, en Ribadesella; la playa de la Griega y los acantilados de Llastres en Colunga; el puerto y faro de Tazones, así como los acantilados de Oles y la playa de Merón, todo ello en Villaviciosa.

Asimismo, una visita imperdible es la del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), que alberga la mejor colección de huellas de dinosaurio de Europa y tercera del mundo. Además, sus exteriores cuentan con numerosas réplicas de dinosaurio a tamaño real, lo que hace de este espacio un lugar muy didáctico y divertido para el ocio en familia.

 

Descubriendo los paisajes de Asturias de mirador en mirador

 

Los paisajes de Asturias son de lo más variado: Suaves montañas y escarpadas cumbres, angostos valles, caudalosos ríos, vigorosos arroyos, cascadas inesperadas, sierras, macizos montañosos, rías, marismas, rasas litorales, impresionantes acantilados…

Con tal menú de imágenes es imposible no alimentar cuerpo y alma en las más saludables condiciones.

Para descubrir tanto y tan bueno, siempre hay un mirador en el lugar más idóneo.

Por esta razón, decenas y decenas de privilegiadas atalayas jalonan la costa asturiana, y algunas son auténticos “imperdibles” en tu periplo asturiano.

Mirador de La Boriza (Llanes) ©Noemí Castaño

En la línea costera y de este a oeste: La Boriza, en Llanes; San Roque, en Llastres; Cabo Torres y Cabo San Lorenzo, en Gijón; Cabu Peñes, en Gozón; Espíritu Santo, en Muros de Nalón; Cabo Vidio, en Cudillero; Cabo Busto y ermita de La Regalina, en Valdés, y Penarronda (frontera entre Castropol y Tapia de Casariego), entre los más destacados.

Mirador de Penouta (Boal) ©Juan de Tury

En el interior algunos de los más emblemáticos miradores figuran El Fito, en Caravia; Coto Bello, en Aller; el Naranco en Oviedo, y los meandros del Nora, entre Oviedo y Las Regueras; el alto de La Cobertoria, en Lena; Las Ubiñas, en Quirós; Monteagudo, en Pravia; alto del Palo, en Allande; Penouta, en Boal; Santesteba, en Illano; Salime, en Grandas de Salime, y el puerto de La Garganta, en Villanueva de Oscos.

Y desde luego, no puedes dejar de mirar a los Picos de Europa y desde los Picos de Europa: el Pozo de la Oración y Pedro Udaondo, en Cabrales; el Mirador de los Canónigos, el Mirador de la Reina, el Mirador del Príncipe, el Mirador del Rey, el Mirador de la Princesa, y el Mirador de Entrelagos, en Cangas de Onís.

Además, no te pierdas el puerto de Tarna, en Caso; el Puerto Cerredo, en Degaña, y el puerto del Connio, en Cangas del Narcea, entre otras maravillas con panorámicas espectaculares.

 

El camino natural de la Cordillera Cantábrica: una ruta maravillosa

 

El Camino Natural de la Cordillera Cantábrica es uno de los caminos naturales más atractivos e interesantes de toda la Península Ibérica.

Transcurre por el interior de Asturias, recorriéndola de oriente a occidente, y dando comienzo en Peñamellera Baja, para finalizar 606 kilómetros después, en el concejo de Santa Eulalia de Oscos.

27 etapas, que son toda una inmersión en el alma de Asturias, surcando los más variados paisajes y momentos, y dándote un baño de cultura y naturaleza único.

Bosques, arquitectura tradicional, costumbres ancestrales, gastronomía casera, otros caminos históricos… Muchos son los atractivos e hitos que conocerás paso a paso en este Camino Natural de la Cordillera Cantábrica.

  

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