Atrás Sin agua no hay paraíso: 7 embalses de Asturias

Sin agua no hay paraíso: 7 embalses de Asturias
Los embalses de Asturias son prodigiosas obras de ingeniería, que modelan paisajes ya de por sí maravillosos, y con un entorno que invita a disfrutar en plenitud de la naturaleza.
Asturias es acuosa por esencia. El agua está presente en sus paisajes constantemente y toma diversas formas, algunas prodigiosas y de gran belleza. Ríos, rías, arroyos, cascadas, olas, bufones, lluvia, arco iris, y, por supuesto, embalses.
Los embalses en Asturias son, como no podía ser de otra manera, increíbles obras de ingeniería, realizadas en una orografía que, a menudo, ha puesto a prueba la inteligencia y la valentía humana. Esta circunstancia los hace aún más admirables y atractivos, teniendo en cuenta además que modelan parajes que son, ya de por sí, de gran belleza.
Además, en un paseo por los embalses de Asturias, tendrás la oportunidad de descubrir que, en el entorno, siempre hay un mirador, una aldea, un poblado, una cumbre, un torreón, una leyenda, una historia que contar, una o varias rutas para hacer, un lugar mágico donde reponer fuerzas, la opción de practicar deportes náuticos o unos fogones que alimentan el alma…
Los embalses de Asturias y las historias que encierran, sus pequeños y grandes hitos, los paisajes que componen y tus ganas de descubrirlos harán de este viaje un sucesión de momentos inolvidables.
Como sin agua no hay paraíso ¡Aquí te mostramos 7 embalses que tienes que visitar en Asturias!
Los Alfilorios, bajo la atenta mirada del Torreón de Peñerúes
Situado sobre el cauce del río Barrea (Ribera de Arriba), casi la totalidad de su superficie se encuentra en el concejo de Morcín.
El embalse de Los Alfilorios se construyó con la finalidad de abastecer de agua potable a las poblaciones de la zona central de Asturias, y especialmente a la ciudad de Oviedo/Uviéu, capital de Asturias.
Ubicado en una zona de gran belleza paisajística, los Alfilorios está rodeado de los vestigios histórico-legendarios del Reino de Asturias. Y es que desde uno de sus miradores se contempla el Monsacro, donde se encuentran dos capillas medievales, muy vinculadas a esta etapa histórica. Y por si esto fuera poco, sus aguas reposan bajo la atenta mirada de las ruinas del Torreón de Peñerúes, una antigua torre defensiva enclavada en un lugar estratégico para proteger el centro de Asturias. El Torreón, que podría ser de origen romano, fue reformado por el río Ordoño I.
Las vistas desde el montículo donde se encuentra el Torreón son espectaculares, y bien merece la pena acercarse hasta allí, disfrutando de una sencilla ruta.
Además, en la parte norte del embalse existe un área recreativa, ideal para la práctica de la pesca y para contemplar el paisaje.
Doiras, con los mejores miradores del río Navia
El embalse de Doiras fue construido en los años 30 del siglo XX sobre el cauce del río Navia, y está situado entre el de Salime y el de Arbón, en el corazón del occidente asturiano.
Ubicada en el concejo de Boal, esta presa es una gran obra de ingeniería, con 90 metros de altura. Además, su entorno rural resulta de lo más agradable, hasta el punto de que puedes hacer una ruta circular, en la que pasas por distintos pueblos como el de Doiras o Silvón, entre otros, o por lugares idílicos como el puente de Castriyón, donde hay un área recreativa y un embarcadero, desde donde podrás disfrutar de todos los atractivos paisajísticos y deportivos del río.
Además, en esta Ruta de los Miradores del Navia, tendrás todo el tiempo impresionantes vistas panorámicas del río y de los parajes y pueblos circundantes.
La superficie del embalse se extiende también por los concejos de Illano y Pesoz.
Salime, la increíble historia de un embalse y un poblado
El embalse de Salime es uno de los tres que se han construido a lo largo de la historia sobre el cauce del río Navia, y fue puesto en marcha en los años 50 del siglo XX. Su presa (ubicada en la confluencia de Pesoz, Allande y Grandas de Salime), con 128 metros de altura, es sencillamente impresionante. La superficie de sus aguas se extiende por los concejos de Grandas de Salime, Allande e Ibias, e incluso hace una incursión en tierras gallegas.
Su construcción fue una gran y compleja obra, y de ello da testimonio todavía hoy el poblado de A Paicega, cuyas ruinas rezuman un halo de romanticismo, historia e intrahistoria. Este poblado se construyó también a mediados del siglo XX para albergar a los cientos de obreros que trabajaban en la construcción de la presa. Los restos de los barracones, del teleférico que se utilizó para el transporte de materiales, o la esbelta iglesia diseñada por el afamado arquitecto asturiano Joaquín Vaquero Turcios son algunas de las reliquias vivientes que te encontrarás en una visita que siempre resulta cautivadora por la magia del paisaje.
Así que la Ruta de A Paicega, de unos 8 kilómetros, y que sale de Pesoz, pasando por Sanzo, es uno de los alicientes para conocer un poco más el embalse de Salime.
Arbón, el gran salto sobre el río Navia
El embalse de Arbón completa la terna de los que han sido construidos sobre el curso del río Navia. Fue puesto en marcha en la década de los 60 del siglo XX, y con una longitud de costa de más de 36 kilómetros, es hoy en día un gran enclave turístico y deportivo, donde se puede practicar remo, vela, piragüismo o pesca, entre otras modalidades.
Además, Arbón cuenta con una zona especialmente preparada para las actividades náuticas, conocida como El Pantalán, que en realidad es un lugar ideal para el descanso y para disfrutar de las vistas y de una frondosa vegetación de bosque autóctono.
Asimismo, este embalse es un modelo de sostenibilidad y respeto al medio ambiente, dado que en él no se puede navegar a motor.
Por otro lado, en su entorno podrás realizar diferentes rutas, como la circular San Pelayo-Trelles-Salto de Arbón, o la de las cascadas de Oneta, ambas de gran belleza natural.
La presa de Arbón, también espectacular, está situada en el concejo de Villayón, en el límite con Coaña, y sus aguas se extienden también por Boal.
Tañes, con una Colegiata impresionante reflejándose en sus aguas
El embalse de Tañes está situado equidistante entre El Campu (capital de Caso), y Rusecu/Rioseco (capital de Sobrescobio) - a unos 4 kilómetros de cada lugar -, y surte de agua potable a gran parte de la Asturias central.
Toma el nombre de la parroquia y aldea de Tañes, una de las más bellas y auténticas de todo el Parque Natural de Redes, en la que se conservan numerosos hórreos y paneras, además de otros ejemplos de arquitectura tradicional, además de ofrecerte espléndidas vistas al pantano.
El embalse de Tañes, construido en el curso del río Nalón, es un lugar ideal para avistar fauna salvaje, flora autóctona, y en su entorno se puede degustar la excelente gastronomía de la zona, uno de cuyos signos de identidad es el queso Casín. Un embalse con fuerza, un lugar de leyenda, que se ve acrecentada con la eterna presencia de la Colegiata de Santa María la Real, a pie de embalse, proyectando su silueta sobre el infinito verdor de las aguas.
Además, por cualquiera de los márgenes del embalse, se puede dar un tranquilo paseo.
La Barca, mostrando toda la fuerza del río Narcea
El embalse de La Barca, también conocido como embalse de Calabazos, está situado entre los concejos de Tineo y Salas, sobre el cauce del río Narcea.
El paisaje circundante es espectacular, al estar ubicado en un valle angosto y montañoso, rodeado de pinos.
Es sin duda uno de los grandes embalses del occidente de Asturias, y además es apto para la práctica de actividades como la navegación, el baño o la pesca. El salmón y la trucha son los principales peces que viven en sus aguas.
Y además de disfrutar con la contemplación de estos parajes sorprendentes, o con la práctica de algún deporte, también puedes acercarte al pueblo de Tuña, en Tineo, donde nació el general Riego, y donde se conservan abundantes ejemplos de palacios y casas blasonadas, y algunos vestigios de la época romana.
Toda una experiencia cultural y natural, que sin duda te resultará inolvidable.
Valdemurio, al pie de la Senda del Oso
El embalse de Valdemurio se encuentra ubicado en pleno trazado de la conocida Senda del Oso, y dista 6 kilómetros de Bárzana (capital de Quirós), y 28 kilómetros de Oviedo/Uviéu, la capital de Asturias.
Valdemurio es un lugar idílico e inspirador, ideal para la práctica de deportes náuticos y para pescar. Por esta razón dispone de un pantalán para estas prácticas, y cuenta, además, con una escuela de pesca deportiva.
En sus orillas y en su entorno más próximo podrás disfrutar de numerosas actividades como el senderismo o la bicicleta, y por supuesto tendrás la posibilidad de relajarte en sus áreas recreativas.
Existe la opción incluso de realizar una ruta alrededor del embalse, con salida y llegada al área recreativa de Las Agüeras.
Y por supuesto, siempre está la opción de recorrer la Senda del Oso.
¡Un recorrido por los embalses de Asturias te llenará el alma de vida y paisajes! ¡Si te ha gustado este post, compártelo en tu Facebook!

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