En el itinerario destacan la Cueva del Pindal (Patrimonio de la Humanidad), el bufón de Santiuste, la playa interior de Cobijeru o el mirador de Picones. Un viaje por acantilados, playas y praderías que conecta historia y paisaje junto al mar Cantábrico.

La ruta de Bustio a Pendueles es una travesía que combina historia, arqueología y naturaleza con los espectaculares paisajes del litoral oriental asturiano.

El recorrido comienza en el Parque de la Remansona de Bustio, pequeño núcleo pesquero situado en la desembocadura del río Deva, que marca la frontera natural entre Asturias y Cantabria. Desde aquí, el sendero asciende con rapidez ganando desnivel durante los primeros dos kilómetros, para luego descender suavemente hasta los restos de la iglesia de Santa María de Tina, un vestigio del románico del siglo XII. Aunque hoy solo quedan ruinas, su ubicación entre prados y bosques confiere al lugar una atmósfera de recogimiento y belleza.

La ruta continúa hacia el entorno de San Emeterio, donde se encuentra la ermita homónima, el Centro de Interpretación de la Cueva del Pindal, y el desvío a uno de los puntos más destacados del trayecto: la Cueva del Pindal (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), conocida por sus pinturas rupestres. La especie más representada en el Pindal es el bisonte, seguido del caballo, aunque la más escenificada es la cierva y los más excepcionales el mamut y el pez. A apenas 250 metros del sendero, su visita —con reserva previa— permite asomarse al arte prehistórico que habitó esta costa hace miles de años.

Desde aquí, el sendero asciende hasta el mirador del Picu, con vistas inmejorables al mar Cantábrico y, en días despejados, a los Picos de Europa. El camino prosigue entre praderías y campos abiertos, y nos lleva al Bufón de Santiuste, donde en días de fuerte oleaje el mar brota a presión por grietas en los acantilados, formando espectaculares surtidores de agua. El de Santiuste se considera el mayor de los bufones de la costa oriental, ya que puede expulsar el chorro hasta una altura de 40 metros.

Más adelante se alcanza otro enclave natural único: la playa de Cobijeru, donde el agua del mar penetra por una galería subterránea dando lugar a una playa interior. Muy cerca se pueden visitar también la cueva de Cobijeru y el Bufón de Cobijeru, un conjunto natural declarado Monumento Natural por su singularidad geológica.

La ruta sigue por un tramo tranquilo hasta llegar a la playa de Buelna, una pequeña cala de arena dorada y aguas transparentes, famosa por su entorno virgen y la roca vertical conocida como El Picón.

En el tramo final, el sendero discurre entre acantilados, prados y zonas boscosas, pasando por el mirador de Picones, desde donde se abre una bella vista a la playa de Pendueles, enmarcada por altos acantilados. La jornada culmina en el pueblo de Pendueles, donde se puede descansar o enlazar con la siguiente etapa de la senda.

Un itinerario que combina paisaje costero, arqueología prehistórica, arquitectura religiosa y fenómenos geológicos únicos, en uno de los tramos más completos y variados de la costa asturiana.
 

  • Discurre parcialmente por la ZEC y ZEPA Ría de Ribadesella - Ría de Tinamayor y por la ZEC Sierra Plana de la Borbolla de la Red Natura 2000.
  • Recorrido coincidente parcialmente con el GR-204
  • Servicios de hostelería en todo el recorrido

Consejos básicos antes de salir a la montaña

  • Evita acercarte al ganado.
  • Si encuentras mastines protegiendo al ganado no te acerques, no les acaricies ni les des comida. No permitas que te sigan ni se alejen de su rebaño. Están trabajando.
  • Si vas con perro, llévalo siempre atado.
  • No dejes huella. Recoge todos tus residuos, incluidos los orgánicos. La naturaleza no es un vertedero.
  • Actúa con prudencia. Planifica bien la ruta, lleva todo lo necesario y asegúrate de que se adapta a tu capacidad física.

Imagen información Más recomendaciones para planificar tu ruta

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