Blog turístico de Asturias
10 experiencias en Asturias con signo de admiración
20 ago 2014

Las experiencias en Asturias se multiplican casi tanto como su vegetación, como su corazón verde. Aquí vienen diez propuestas, diez experiencias en Asturias con signo de admiración: ¡Descúbrelas!.

 

1. Al final de la caminata, ¡una cascada!

Cascadas de Oneta

Agua y naturaleza van de la mano en Asturias. Cualquier ruta, cualquier rincón es perfecto para encontrar un río, un arroyo, una fuente…, y algunos lugares escogidos cuentan con una cascada. Así que después de una caminata por el monte, entre el verde del bosque, las piedras del camino, el sonido del viento… de pronto, al final de la ruta, aparece un verdadero regalo para los sentidos: ¡Una cascada!

Son numerosas en Asturias, pero las más conocidas están en el occidente, y entre todas ellas os proponemos como experiencia las cascadas de Oneta, monumento natural y de las más espectaculares de la región…

 

 

2. ¡No te cortes!

Navajas de Taramundi

Había una vez un lugar en el occidente asturiano donde sus habitantes fabricaban desde antiguo unas navajas artesanas conocidas en medio mundo. El lugar existe y se llama Taramundi, y allí los artesanos siguen elaborando las navajas con la técnica y la sabiduría que heredaron de sus ancestros… Es más, hay incluso un Museo de la Cuchillería donde descubrir todos los secretos de esa mezcla de arte y técnica que son las navajas de Taramundi. Así que ¡No te cortes!, y adelante con esta fascinante aventura.

 

 

 

 

 

3. ¡He visto un oso!

Osos pardos cantábricos

¡Qué ricos los arándanos! Eso deben pensar los osos al final del verano cuando buscan en el bosque autóctono asturiano este fruto silvestre. Es un momento ideal para un posible avistamiento de estos mamíferos, aunque al tratarse de animales salvajes, éste no está garantizado. De lo que si hay garantía es de disfrutar con una aproximación al increíble hábitat del oso pardo cantábrico.

Concretamente en Cangas del Narcea hay toda una ruta de miradores para conocer in situ el devenir vital de esta especie, siendo algunos enclaves estratégicos para esta aproximación lugares como Fondos de Vega, Gedrez o Brañas de Arriba.

 

 

4. ¡Con vino de Cangas mucho mejor!

Vino de Cangas

Sí, es verdad que suena un poco raro, pero en Asturias, tierra de la sidra, también hay vino. El microclima del suroccidente asturiano hizo posible ya en plena Edad Media la práctica de una viticultura de montaña, realmente heroica, que ha llegado hasta nuestros días. El Vino de Calidad de Cangas es una perla enogastronómica que ofrece espléndidos maridajes con los quesos, los embutidos y la carne de la tierra, entre otras posibilidades. ¡Todo está tan rico con el vino de Cangas!

 

 

 

 

 

5. ¡Qué buenas vistas tenían los castros!

Castro de San Chuis

Vivieron en ellos hace milenios los primitivos pobladores de la zona. Eran los poblados de entonces, perfectamente organizados, y estratégicamente ubicados. Todos se enclavan no solo en parajes de extraordinaria belleza, sino también muy inteligentemente pensados para protegerse y para avistar posibles visitas.

Los asentamientos castreños se ubican preferentemente en el occidente de Asturias, y todos tienen unas vistas panorámicas maravillosas. Como experiencia aquí te proponemos el Castro de San Chuis en Allande.

 

 

 

6. ¡Una playa en medio de un prado!

Playa de Cobijeru

Un hallazgo verdaderamente inesperado. Pocas playas en el mundo pueden presumir de surgir en medio del verdor de un prado asturiano. Pero así es. La joya en cuestión se llama Cobijeru y se encuentra en las inmediaciones del pueblo llanisco de Buelna. Desde la carretera nacional, hay que meterse por caminos de pueblo y pasar praderías - algunas con ganado – hasta descubrir en medio de la vegetación cómo el mar se ha filtrado por la roca caliza o karst típico de la costa oriental asturiana, y a través de una cueva subterránea ha formado ¡una playa en medio de un prado!, que parece un sueño. Recóndita y tranquila, la playa de El Cobijeru tiene un entorno de gran belleza, próxima a grandes acantilados, bufones, un antiguo molino de mareas y una cueva que tras caminar unos metros se asoma al mar…

 

 

7. ¡Jugando al golf sobre el mar!

Campo de golf con vistas al mar

Asturias posee las condiciones idóneas para la práctica muchos deportes y actividades, y uno de ellos es el golf. La mayoría de los campos asturianos se encuentran ubicados en parajes de gran belleza, en plena naturaleza, y no es difícil estar practicando golf bajo la atenta mirada de los rebecos o con impresionantes vistas al mar. Toda la costa asturiana desde Tapia de Casariego a Llanes está jalonada de campos de golf que ofrecen un verdadero espectáculo a cuántos curiosos y aficionados se acercan a disfrutar de este deporte. Parece realmente que los golfistas ¡están jugando al golf sobre el mar!

 

 

8. ¡El faro del doctor Mateo!

Faro de Luces en Lastres

Una villa marinera con encanto y tradición, asomada al Cantábrico como un balcón escalonado con olor pescados y mariscos. Es Lastres. Pueblo Ejemplar de Asturias, y plaza cinematográfica y televisiva. En la tele fue el exitoso San Martín del Sella, que no es otro que el pueblo del Doctor Mateo, y en la memoria quedan ya las aventuras y desventuras de un Gonzalo de Castro, que en Lastres es de casa. Y como no hay villa marinera que se precie sin su faro, Lastres no podía ser menos, y lo tiene enclavado en un lugar espléndido con unas vistas al mar que te dejan sin palabras… ¡El faro del Doctor Mateo!

 

 

 

9. ¡Son castillos de metal!

Castillete del Pozo Santa Bárbara en Turón

¡Son castillos de metal! …le dijo un niño a sus padres al observar la imponente estructura metálica de un castillete de mina. Y es que no es para menos. Los castilletes de mina, tanto en el valle del Nalón como del Caudal forman parte del paisaje como los ríos, los valles y las montañas, y ponen una nota de arquitectura, de arqueología industrial, de historia y de vida que confiere a estos territorios un carácter singular y un fuerte acerbo cultural que puede observarse en equipamientos como el Museo de la Minería o el Ecomuseo de Samuño, en el Valle del Nalón, y en el poblado de Bustiello o el pozo Santa Bárbara, en el Valle del Caudal. Una aventura fascinante y poco habitual…

 


10. ¡Qué caballos tan fuertes!

Asturcón autóctono asturiano

Asturias también tiene su raza de caballos autóctonos. Son los asturcones, pequeños y robustos, ideales para adaptarse al medio. Fuertes y nobles. Especialmente en la cordillera del Sueve, en el oriente de Asturias es posible verlos en libertad, en majadas, montes y caminos. A su aire, como toca en esta raza. Además, cuando están domados son perfectos para los niños, que los montan con naturalidad y disfrutan de su nobleza.


El asturcón es una metáfora de Asturias: ancestral, fuerte, noble y libre, y resulta una experiencia única contemplarlos.

 

 

¡Ven a descubrir estas diez experiencias!
 

Comentarios
No hay ningún comentario aún. Sea usted el primero.