Voltar Ruta de la sidra en Asturias en 3 días: la tradición y el Camino

Ruta de la sidra en Asturias: Camino y esencia sidrera
Descubre una ruta de la sidra en Asturias en 3 días entre llagares, patrimonio, paisajes y lugares ligados al Camino de Santiago.
La sidra y el Camino de Santiago son dos hitos históricos genuinamente asturianos, y que aún hoy marcan vivencias inolvidables para los viajeros.
Una ruta de la sidra para viajar a las esencias asturianas
La cultura sidrera y el Camino de Santiago comparten algo esencial: ambos forman parte de la identidad histórica y emocional de Asturias.
En realidad, se trata de una forma de viajar conectada con el territorio, el producto autóctono y las tradiciones vivas, que encaja plenamente con la filosofía del Respeturismo.
Entre llagares, iglesias históricas, pueblos marineros y paisajes verdes, esta ruta de 3 días invita a descubrir el territorio desde una mirada auténtica y pausada, conectando con las tradiciones, el patrimonio y la hospitalidad asturiana.
Un viaje para saborear Asturias a través de su sidra, sus Caminos y su forma de entender la vida.
Día 1: Entre dinosaurios, sidra y esencia marinera: Colunga, Llastres y Villaviciosa
Nuestra aventura comienza en Colunga, una parada imprescindible para quienes viajan en familia y quieren descubrir el lado más fascinante de la costa asturiana. Allí se encuentra el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), un espacio profundamente interactivo y durante todo el año cuenta con una entretenida programación de charlas, talleres y salidas por el entorno para conocer la vida de los dinosaurios en esta parte de la costa asturiana, etc.
Tanto el exterior como el interior del museo te resultarán muy atractivos. En la zona exterior te dejarán impresionado las 39 réplicas a tamaño natural de diferentes tipos de dinosaurios, con el encanto añadido de las increíbles vistas del mar Cantábrico y de los Picos de Europa que hay desde la rasa de San Telmo (donde se encuentra el museo).
Muy cerca, la playa de La Griega guarda uno de los tesoros paleontológicos más sorprendentes del norte de España: las huellas de dinosaurio más impresionantes de Asturias, visibles sobre las rocas cuando baja la marea.
La ruta continúa hacia Llastres, uno de los pueblos marineros más bonitos de Asturias. Sus calles empedradas, las casas colgadas sobre el puerto y sus miradores convierten cada paseo en una postal. Aquí el mar marca el ritmo de la vida… y también de la gastronomía. Nada mejor que detenerse a disfrutar de la cocina local y acercarse a la tradición sidrera visitando alguno de sus llagares y pumaradas, como el Llagar Sidra Crespo, en Colunga.
Nuestra jornada finaliza en Villaviciosa, conocida como la capital de la manzana y gran referente de la cultura sidrera asturiana. Además de perderse entre sidrerías con ambiente auténtico, merece la pena descubrir su patrimonio histórico y natural. El Conjunto Monumental de Valdediós, donde conviven la iglesia prerrománica de San Salvador y el monasterio de Santa María, ofrece un viaje directo al pasado medieval asturiano. Y para quienes buscan naturaleza, la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa regala paisajes tranquilos y una extraordinaria riqueza ecológica.
Y, por supuesto, aquí la sidra se vive intensamente. Puedes conocer de cerca su elaboración visitando pumaradas y llagares como Castañón, El Gaitero, Finca Faces o Cortina, antes de brindar en alguna de las tradicionales sidrerías de la villa.
Día 2: Naturaleza, Camino de Santiago y tradición sidrera en Bimenes, Sariego y La Pola Siero
El segundo día descubriremos el corazón rural de Asturias, entre paisajes verdes, caminos históricos y el aroma constante de la sidra recién escanciada.
La jornada puede comenzar en Bimenes, recorriendo la Ruta de los Molinos, un agradable itinerario que atraviesa bosques, riachuelos y antiguas construcciones ligadas al agua. Es una forma perfecta de conectar con la naturaleza y con la arquitectura tradicional asturiana.
Desde allí, el viaje continúa hacia Sariego, uno de esos rincones tranquilos donde el tiempo parece ir más despacio. Aquí se puede seguir un tramo del Camino de Santiago, disfrutando de la calma del entorno rural y de la belleza de la Iglesia de Santa María de Narzana, una joya del patrimonio asturiano.
Avanzamos hasta el concejo de Siero, donde la cultura sidrera vuelve a ser protagonista. Este territorio ofrece múltiples opciones para organizar visitas inmersivas a llagares y pomaradas, descubriendo todo el proceso de elaboración de la sidra, desde el cultivo de la manzana hasta el escanciado final. Entre las visitas recomendadas destacan Sidra Fran, Arándanos y Manzanas de Muñó, Pumarada y Llagar Palacio de Meres, el Llagar de Quelo o Destaciéndo Maíz, ya en Llanera.
Para terminar el día, nada mejor que dejarse llevar por el ambiente de La Pola Siero. En la Plaza Les Campes, uno de los lugares más tradicionales y animados del concejo, se respira el auténtico espíritu sidrero asturiano entre terrazas, conversación y gastronomía asturiana.
Día 3: Oviedo, cultura, patrimonio y el gran ritual de la sidra
La última jornada nos lleva hasta Oviedo/Uviéu, una ciudad elegante y acogedora donde historia, arte y gastronomía se entrelazan en cada rincón.
Capital del antiguo Reino de Asturias y origen del Camino Primitivo —la primera ruta jacobea documentada—, Oviedo/Uviéu invita a recorrer siglos de historia desde la majestuosa Catedral de San Salvador, uno de los grandes símbolos de la ciudad.
El paseo puede continuar por el Mercado de El Fontán, lleno de productos locales y ambiente auténtico, antes de finalizar en la emblemática Calle Gascona, conocida como el Bulevar de la Sidra. Aquí el sonido del escanciado acompaña la vida de bares y sidrerías, convirtiéndose en el lugar perfecto para disfrutar de la cultura sidrera y de la gastronomía de Asturias en un espacio único.
Tras reponer fuerzas, podemos continuar hacia el monte Naranco, donde te aguardan dos de las mayores joyas del Arte Prerrománico Asturiano: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Estas construcciones únicas ofrecen además unas vistas privilegiadas de la capital asturiana.
Concluida la visita a los monumentos prerrománicos del monte Naranco, llega el momento de acercarse de nuevo a la tradición sidrera visitando alguno de los llagares o pumaradas cercanas a la capital asturiana, como el Llagar Herminio, en Colloto, donde conocer de primera mano el proceso artesanal que convierte la manzana en uno de los grandes emblemas de Asturias.
¡En esta ruta conocerás la gran tradición sidrera asturiana y los hitos culturales que existen a su alrededor!

