Enviar Imprimir
Llanes - Celorio
Km 0
Km 0
Llanes - Celorio (Oriente de Asturias)
7,2 kms
A pie 4 h. (Ida y vuelta)
Dificultad
Trazado de la ruta

Senda de baja dificultad que transcurre en el concejo de Llanes

6 kms
Descripción Llanes - Celorio

La senda costera desde Llanes a Celorio comienza en el Paseo San Pedro, sobre la playa del Sablón, en el mismo corazón de la villa de Llanes.

Llanes se encuentra enclavada en la franja costera entre la sierra del Cuera y el mar Cantábrico, área incluida en el paisaje protegido de la Costa Oriental, rica en paisaje y en historia, con abundantes muestras de actuaciones del hombre desde el paleolítico. Por aquí pasaba la vía romana entre Oyarzum y La Coruña, y en estas tierras comenzaron las correrías de la reconquista. En 1228 se redacta la carta puebla, creando la Villa para luchar contra la influencia de San Vicente de La Barquera.

Por su puerto entraba sal, telas, hierro, aceite y productos manufacturados, y salía madera, naranjas, castañas, avellanas, nueces, manteca y salazones, con destino a Irlanda, Inglaterra, Francia, Portugal y los Países Bajos.

Otras importantes industrias marineras eran los salazones y la pesca de la ballena. En sus campos se cultivaban maíz y judías -fabes-, y siempre existió una ganadería muy poderosa. Fueron muy conocidos los tejeros, que en el verano abandonaban sus pueblos para desarrollar su trabajo por todo el Principado, la Montaña -Cantabria- y tierras de Castilla.

La Villa estaba guardada por una muralla de la que queda buena parte, y por un fuerte situado entre el puerto y la playa del Sablón.

En 1509 un incendio destruyó Llanes prácticamente en su totalidad. Hacia 1800 casi todos sus habitantes aún poseían la condición de nobles, y se daba un buen nivel de ilustración. De la ocupación francesa aún quedan las ruinas del palacio de los duques de Estrada.

Hoy Llanes es una villa pujante, cargada de buena arquitectura: palacios medievales y palacetes indianos, con especial brillo en el edificio del Casino.

Desde el paseo de San Pedro, balcón al mar de la Villa, se inicia la senda que se dirige hacia el oeste, en dirección a Poo. Superado el casco urbano se inician las praderías, cruzando el paraje conocido como "Malzapato", a 1 km del inicio, y dejando a la derecha La Atalá y la Punta de Xarri. La senda avanza entre fincas en las que sestean rebaños de vacas de la raza autóctona Asturiana de los Valles. Son las praderas de Los Jorcaos.

A la izquierda, se observa la vieja carretera a Oviedo y la vía del tren. Fue en Llanes donde los Ferrocarriles Económicos de Asturias enlazaron con el ferrocarril Cantábrico. Detrás de la vía del ferrocarril se observa la sierra del Cuera, responsable de que la comarca sea la zona más lluviosa de Asturias, y la Sierra Plana de La Borbolla. A 3 km, se alcanza el paraje de Alburri. Poco después se llega a las inmediaciones de Poo. La senda vira hacia el norte, hacia la playa, que es digna de visitar.

Tras el pueblo, la senda cruza el río La Vallina, acercándose entre prados a la isla de Poo. Es el paraje de El Portillo. Desde esas alturas se ven bien los islotes, que aquí llaman castros: castro de Poo, Pelau, San Martín, Gaiteru, Amielles.

Se alcanza La Boriza a 6 km. Sólo queda ir bajando hacia Celorio, en el que se enclavó el monasterio y alberguería de San Salvador, en el año 1017. La creación de este cenobio trajo consigo el desarrollo agrícola de toda la comarca. Quedan de la época de su fundación la torre románica, que recuerda a la de la catedral de Oviedo, y un pórtico interior. Habitado por monjes benedictinos, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XVII. Fue adquirido por particulares cuando la desamortización de Mendizabal, y por los Jesuitas más tarde, siendo sus actuales ocupantes. Cuenta con un archivo muy valioso milagrosamente conservado de los avatares de la historia.

Dejando atrás el convento, a los 6,8 km, aparece la hermosa playa de Las Cámaras, final de recorrido.