Emita Cópia
Bosque de Peloño
Km 0
Km 0
Bosque de Peloño (Oriente de Asturias)
11.3 kms
A pé 8h 30min
Dificuldade
Traçado do percurso
Sumário Bosque de Peloño

Entrar en Peloño es como hacerlo en un túnel de vegetación, naturaleza y paisaje; un túnel de tranquilidad, historia y etnografía. Peloño es, fundamentalmente, un gran hayedo que se recorre por una pista de unos 16 km hasta llegar a la vega del Arcenorio, una gran explanada, regada de cabañas de pastores y en la que sólo el ganado, los habitantes y los senderistas rompen la serenidad del lugar.

En el medio la capilla del Arcenorio y de camino, el hayedo nos deja algunos claros, que nos proporcionan vistas únicas de los Picos de Europa. A la llegada a la vega nos saludan un sinfín de gencianas amarillas, y en mitad del recorrido nos desviamos para visitar el Roblón de Bustiello, un gigantesco roble albar que merece la pena visitar, y en la Guaranga, apenas a 2 km del Arcenorio, habremos echado la vista atrás para ver las trincheras de la guerra civil, medio escondidas por la vegetación.

Buitres, pájaros carpinteros y arrendajos destacan entre la fauna de esta preciosa e imprescindible ruta.

11.3 kms
Descrição Peloño

Para hacer esta ruta primeramente hemos de ir hasta San Juan de Beleño, que se accede por la AS-261 desde Cangas de Onís. Justo a la salida del pueblo nos encontramos una desviación a la izquierda, que es la carretera que va hasta Viego, la PO-2, la seguimos. Un poco más arriba, en el alto del Cabañon, observamos otra desviación hacia la derecha, que tomamos, abandonando la carretera. Una vez allí ya nos encontramos en el mirador de Les Bedules, donde dejaremos el coche e iniciaremos la ruta.

Desde este mirador se comienza a caminar por una pista de unos 17 kilómetros, que es la que se adentra en el bosque, inicialmente rodeada de pastos. Este camino se conoce como el camín de los Arrieros y continúa hasta collado Granceno. La pista es amplia y fácil de seguir.

Al kilómetro y medio del inicio de la ruta, nos cruzamos con otro camino a mano izquierda, pero nosotros continuamos recto. Recorridos tres kilómetros más, llegamos a la Collada de Granceno, de unos 1190 metros de altitud. En el encontramos, además de una fuente para refrescarnos, unas preciosas vistas del bosque de Peloño. Seguimos todo recto nuestro camino para adentramos en él.

Llevaremos caminados unos 5.7 kilómetros aproximadamente, y en este punto concreto no podemos pasar de largo sin desviarnos hacia la izquierda, siguiendo las indicaciones que muestran los paneles, para contemplar el famoso Roblón de Bustiello. Posteriormente, podemos o bien dar la vuelta por el mismo camino que tomamos inicialmente, o podemos seguir caminando por la pista más allá para acercarnos a la collada Guaranga, donde comienza una senda que nos acerca al valle de Arcenorio.

Alcanzado el kilómetro 12 y medio, continuamos por la pista, y a esta altura nos encontramos en la collada Guaranga, límite norte del bosque, paso estrecho donde observamos antiguos nidos de ametralladoras construidas durante la guerra civil Española. Lugar idóneo para observar el pico Sen de los Mulos.

Cuando llevamos caminados unos 16,7 kilómetros, casi casi al final ya de la ruta, llegamos al valle de Arcenorio, sito bajo el Peña Ten. Digna de admiración la ermita que nos encontramos en el mismo.