Mirador de Següencu
- Dirección Cangues d'Onís/Cangas de Onís
- Distancia Distancia: 23 kms
- Dificultad Dificultad: Dura
- Ascenso acumulado Ascenso acumulado: 700 m
- Altitud máxima Altitud máxima: 750 m
- Altitud mínima Altitud mínima: 85 m
- IBP index IBP index: 104
- Recorrido Rutas de un día
- Tipo de bicicleta Tipo de bicicleta: MTB
- Tipo recorrido Tipo recorrido: Circular
- Retorno en Ferrocarril Retorno en Ferrocarril: Sí
- Retorno en Ferrocarril FEVE https://horarios.ram.renfe.com/WebConsultaHorarios/jsp/homeHorariosFeve.jsp
La ruta parte de la plaza Camila Beceña, junto al Ayuntamiento de Cangues d'Onís/Cangas de Onís, y avanza hacia el este por la Avenida Covadonga. Tras dejar atrás la iglesia parroquial y la Casa Dago, se toma un desvío a la izquierda para cruzar el río Güeña por el puente del Llerau. Unos metros después, el itinerario gira a la derecha para abandonar el casco urbano y bordear el cuartel de la Guardia Civil.
A los 300 metros se toma un túnel que cruza la variante de Cangas y da paso a una tranquila vía de servicio asfaltada, prácticamente llana, que conduce hasta Celoriu. Antes de llegar al pueblo se cruza la CO‑3 a la altura del puente de Cardes, y la ruta continúa paralela al río Güeña. Tras atravesar Celoriu, la misma vía enlaza con el puente que conecta con la AS‑114. En este punto se gira a la derecha, dirección Cangues d'Onís/Cangas de Onís, para tomar a unos 150 metros el desvío señalizado hacia el camping.
El recorrido atraviesa Sotu Cangues y enlaza con la AS‑262 en dirección Cuadonga/Covadonga, aunque se abandona enseguida para tomar la carretera ascendente hacia Torió. Tras cruzar este pequeño núcleo, comienza la pista de tierra y grava que marcará la mayor parte del ascenso. La orientación no presenta complicaciones: basta con seguir la pista principal, siempre en sentido ascendente salvo algún breve llano o descenso.
La subida resulta muy atractiva desde el punto de vista paisajístico. La pista, de concentración parcelaria, atraviesa fincas ganaderas salpicadas de cabañas y zonas arboladas de fresnos, avellanos y castaños. Aunque el desnivel es considerable y aparecen algunos repechos exigentes, la alternancia de descansos hace que el esfuerzo sea asumible. El firme suele estar en buen estado, con tierra compactada y algún tramo con piedra suelta por el paso de maquinaria agrícola.
Superado el tramo más duro, en torno al kilómetro 11,5, el itinerario suaviza y permite avanzar por zonas más llanas. Las casas de Següencu y las antenas de la cima aparecen ya muy próximas. Al llegar a la primera vivienda del pueblo se encuentra un cruce amplio: se continúa hacia Següencu, descendiendo unos metros hasta enlazar con la carretera local. Un pequeño cartel de madera indica la dirección hacia el mirador.
La ruta asciende de nuevo por una pista cómoda hasta que, a unos 300 metros, surge una rampa hormigonada que conduce a las últimas pendientes. La cima de Següencu está coronada por una caseta de vigilancia forestal y una torre de antenas. Un sendero señalizado bordea estas instalaciones y conduce al mirador, con vistas de casi 360º y paneles interpretativos que permiten identificar el paisaje.
Tras disfrutar del entorno, comienza el descenso hacia Cangues d'Onís/Cangas de Onís. Se inicia por el mismo itinerario de subida, pero al llegar al cruce de entrada a Següencu se continúa hacia el interior del pueblo. La pista se convierte en asfalto y atraviesa todo el núcleo. A la salida, tras las últimas casas, se toma la primera pista a la izquierda: una breve rampa hormigonada que pronto da paso a un tramo llano que bordea la ladera.
El descenso no presenta dudas: basta con seguir el ramal principal que recorre la cresta en dirección a Cangues d'Onís/Cangas de Onís. Son pistas forestales con algunos tramos hormigonados debido a la pendiente. En torno al kilómetro 20,5 la pista vuelve a ser asfaltada al llegar al área recreativa del Llano del Cura. Desde aquí solo queda seguir la carretera hasta entrar en Cangues d'Onís/Cangas de Onís por la iglesia de Santa María. El itinerario desciende por la calle Evaristo Sánchez, “La Carreterona”, hasta el cruce con la calle San Pelayo. Un giro a la derecha permite rodear una manzana y regresar al punto de inicio frente al Ayuntamiento.