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Acantilados de Pimiango
Km 0
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Acantilados de Pimiango (Oriente de Asturias)
7.9 kms
À pied 2h 30min
Difficulté
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Esta ruta, de carácter circular, se inicia en las proximidades de la Cueva del Pindal. Los primeros metros discurren por una pradería particular y no constituyen un sendero como tal. Una vez dejado el coche en el parking, vamos por el camino y tomamos el primer cruce a la izquierda que veamos.

Sommaire Acantilados de Pimiango

En el límite más oriental de Asturias nos encontramos una ruta que reúne arte parietal, restos del Románico y naturaleza y paisaje con miradores entre el mar y la montaña. Declarada Patrimonio Mundial de la Unesco, la cueva del Pindal, frente al mar y resguardada de él por un buen encinar atlántico, esconde en lo más profundo de la cavidad pinturas rupestres con entre 13.000 y 18.000 años de antigüedad.

Desde aquí, la senda nos lleva en todo momento cerca del acantilado para llegar a los restos del monasterio románico de Santa María de Tina.

Entre bosques y plantaciones de eucaliptos aparece la punta de Tina, lugar en el borde del acantilado donde se acaba Asturias y la brecha de la ría de Tinamayor nos separa de Cantabria. Sin duda, las encinas son la que dominan la vegetación de la zona por su particularidad, pero no lo son menos, aunque más escasos, los acebuches (olivos silvestres), que se encuentran desperdigados en el interior del encinar y colgados sobre el acantilado en lugares aislados.

Las aves rapaces, como los halcones, dominan los cielos, y si tenemos paciencia y nos fijamos bien, en los matorrales y suelos puede que nos encontremos con alguna mantis religiosa, especie presente en toda la zona.
 

7.9 kms
Description Cueva del Pindal

Esta ruta, de carácter circular, se inicia en las proximidades de la Cueva del Pindal. Los primeros metros discurren por una pradería particular y no constituyen un sendero como tal. Una vez dejado el coche en el parking, vamos por el camino y tomamos el primer cruce a la izquierda que veamos.
A los 300 metros, aproximadamente, nos encontramos con la entrada a la cueva del Pindal, digna de ver ya que cobija una de las más bellas muestras del arte paleolítico de nuestra región. Andados otros 400 metros más, estamos cerca de la ermita de San Emeterio, que presenta su propio centro de interpretación; nos introducimos en una zona de eucaliptos.
Recorrido el primer kilómetro, nos encontramos un cruce con una carretera y elegimos el ramal de la izquierda. Unos 300 metros adelante se encuentran las ruinas del templo del siglo XIII de Nuestra Señora de Santa María de Tina.
Cuando llevamos caminados unos 2 kilómetros, observamos unas casas abandonadas y, además, un cruce, donde giramos a la izquierda; por el ramal de la derecha iremos más tarde.
Cerca del kilómetro 3 de la ruta, nos hallamos en un saliente idóneo para poder ver a la perfección la desembocadura del río Deva. Acto seguido, volvemos al punto del cruce desde donde partimos, que será en distancia otro kilómetro. Una vez en el cruce de nuevo, ahora optamos por el ramal de la derecha, que nos queda justo enfrente. Seguimos recto este camino sin desviarnos hasta llegar a Pimiango.
Llegamos a Pimiango, kilómetro 6,1; durante el camino pudimos ver los Picos de Europa y el Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes). Salimos del pueblo por un camino hacia la derecha que va de nuevo a la costa. En 700 metros encontramos un mirador, donde también hay una fuente para refrescarnos. Continuamos nuestro camino.
En el kilómetro 7,7, ya llegando al final de la ruta, aparecen varios cruces: hacia la derecha, uno de ellos va hasta la ermita de nuevo, pero nosotros seguimos rectos hasta llegar de nuevo al parking. Si seguimos bajando por ese camino, vamos a llegar al faro de San Emeterio.