Olla de San Vicente
- Distancia Distancia: 5,72 kms
- Dificultad Dificultad: Muy Fácil
- Desnivel acumulado + Desnivel acumulado: +38 m
- Desnivel acumulado - Desnivel acumulado: -38 m
- Altitud máxima Altitud máxima: 127 m
- Altitud mínima Altitud mínima: 104 m
- IBP index IBP index: 19
- Modalidad Modalidad: Familias
- Tipo recorrido Tipo recorrido: Ida y Vuelta
- Tipo de ruta Tipo de ruta: Con Cascada
- Retorno en Ferrocarril Retorno en Ferrocarril: No
Apta para todos los públicos, regala pozas de aguas turquesas, sombra constante y una gran poza final donde el baño es casi obligatorio. Naturaleza pura, accesible y refrescante: una escapada ideal para disfrutar de uno de los rincones más mágicos del oriente asturiano.
La Ruta a la Olla de San Vicente es una de las más populares y accesibles del oriente asturiano, ideal para una escapada en familia o para quienes buscan una caminata corta con un destino espectacular. Esta senda sigue el curso del río Dobra, un afluente del Sella, cuyas aguas limpias y transparentes acompañan al caminante durante todo el recorrido.
El itinerario comienza cerca del pueblo de Tornín, junto a la carretera N-625, donde hay un pequeño aparcamiento habilitado. Desde aquí parte un sendero de unos 2,5 km por trayecto (5 km ida y vuelta), que avanza paralelo al Dobra por una pista inicialmente ancha y sin dificultad, perfecta para familias con niños a partir de 4 o 5 años. Aunque no es apta para sillitas, sí puede hacerse cómodamente con mochilas portabebés.
Los primeros metros del camino cruzan un entorno frondoso y sombrío, donde olmos, fresnos, alisos, sauces y arces forman un tupido bosque de ribera. El murmullo del agua, el reflejo del sol entre las hojas y la presencia de pequeñas pozas y saltos invitan a caminar con calma, disfrutando de la belleza natural del entorno.
A medida que se avanza, el sendero se estrecha ligeramente y gana algo de dificultad en algunos tramos con rocas o zonas húmedas, donde conviene extremar la atención si se va con niños. Sin embargo, esta parte se convierte en toda una aventura para los más pequeños, que encuentran en las raíces, piedras y curvas del camino un espacio perfecto para imaginar, explorar y jugar.
Durante la ruta, además de cabañas de piedra tradicionales y formaciones rocosas moldeadas por el agua, aparecen varias "ollas" naturales, pequeñas pozas erosionadas en la roca por el caudal del río, que forman piscinas, cascadas y remansos con un característico color turquesa. Son lugares perfectos para detenerse y refrescarse, especialmente en verano.
El destino final es la espectacular Olla de San Vicente, una gran poza de hasta cinco metros de profundidad rodeada de rocas blancas y vegetación exuberante. El agua, que baja directamente de los Picos de Europa, es cristalina y muy fría, pero irresistible para los más valientes. Es un lugar perfecto para bañarse, hacer un picnic o simplemente relajarse y disfrutar del paisaje. Quienes buscan una vista más elevada pueden subir al prao superior, desde donde se obtiene una imagen impresionante de la poza y su entorno.
El regreso se realiza por el mismo camino, redondeando una ruta que, sin ser exigente, ofrece un contacto muy directo con la naturaleza asturiana más pura. Por su belleza y accesibilidad, la ruta a la Olla de San Vicente es una de las más populares de la región y un clásico para repetir en cualquier época del año.
- Discurre parcialmente por la ZEC Río Sella y por la ZEC y ZEPA Ponga-Amieva de la Red Natura 2000
- Recorrido coincidente parcialmente con el GR-201
Consejos básicos antes de salir a la montaña
- Evita acercarte al ganado.
- Si encuentras mastines protegiendo al ganado no te acerques, no les acaricies ni les des comida. No permitas que te sigan ni se alejen de su rebaño. Están trabajando.
- Si vas con perro, llévalo siempre atado.
- No dejes huella. Recoge todos tus residuos, incluidos los orgánicos. La naturaleza no es un vertedero.
- Actúa con prudencia. Planifica bien la ruta, lleva todo lo necesario y asegúrate de que se adapta a tu capacidad física.