Blog turístico de Asturias
Los bancos con las mejores vistas en Asturias
11 mar 2021

¿Te imaginas sentarte en un banco y tener un mundo maravilloso ante tu retina? Pues en Asturias tienes decenas y decenas de bancos ubicados en lugares increíbles, que te asoman a los paisajes más guapos que puedas imaginar.

Parafraseando el himno de Las Piraguas, la fiesta de Asturias más conocida en el mundo, se podría decir de estos bancos con excelentes vistas que te encuentras en el Paraíso Natural, que no hay bancos más alegres, ni con más bellos paisajes ni esencia más asturiana…

Podrías hacer un viaje por toda Asturias de banco en banco… Y es que además, a menudo están situados al principio, en el medio o al final de una caminata, con lo cual al placer de la observación del paisaje, se añade el deleite del descanso tras el esfuerzo.

 

 

En este post te mostramos un puñado de ellos, para ir entrando en materia… Son bancos que han sido creados y diseñados por apasionados de esta tierra, con la mejor intención: que todos podamos disfrutar de aquello que a ellos les parece bellísimo. Algunos atesoran románticas y maravillosas historias transcurridas a lo largo del tiempo, que hoy casi suenan a leyenda.

Así que iniciamos un apasionante viaje, en el que caerás en la cuenta de que sentarte un rato, y observar el panorama, puede ser una de las mayores satisfacciones en tu vida viajera.

Miradores privilegiados en las proximidades del Cabo Vidio

 

El Cabo Vidio es un lugar especial, entre el misterio y la fascinación. La belleza de sus acantilados, así como de las calas, playas y cuevas de su entorno ejerce un magnetismo inmediato sobre cualquier mirada. Por eso, los bancos que hay en sus inmediaciones son atalayas perfectas, tanto para el descanso como para la contemplación y disfrute del paisaje, tal como queda de manifiesto en nuestra foto de portada donde aparece el banco del mirador del Sablón.

Banco en el Sablón (Cudillero) ©Mampiris

El Cabo Vidio, que pertenece a la parroquia de Oviñana, en Cudillero, está incluido con todo merecimiento en el Paisaje Protegido de la Costa Occidental, y no solo es zona de cría de aves marinas, sino que te ofrece unas maravillosas vistas panorámicas, que van desde la Estaca de Vares hasta el Cabu Peñes.

Además, cuenta con una ruta cortita y fácil de hacer, con diferentes bancos a modo de miradores, como el de la playa de Cueva o el del Sablón.

Banco en las inmediaciones de Cabo Vidio (Cudillero) ©Mampiris

El periplo contemplativo en torno a Cabo Vidio no te defraudará en absoluto.

Asomándose al Navia desde Llombatín

 

Llombatín es un pequeño y tradicional pueblo del concejo de Illano, que destaca por su tranquilidad, así como por ser el punto de partida de una ruta que va desde allí hasta el área recreativa de Folgueirou.

Descolgado por una ladera, se asoma literalmente al río Navia, que fluye apacible y poderoso a sus pies.

Banco en el pueblo de Llombatín (Illano) ©Onofre Alonso

Un buen día del año 2020, un vecino del pueblo llamado Daniel Álvarez, tuvo la feliz y gran idea de construir un banco, y ubicarlo en una zona con impresionantes vistas panorámicas al embalse de Doiras, a la península de Tiracais, y a pueblos como Xío o Zadamoño.

El banco se ha convertido en uno de los lugares preferidos de Daniel para relajarse, y también de los cientos de personas que hasta el momento se han acercado hasta allí…

Sin duda, los bancos con excelentes vistas en Asturias son ideas felices para momentos felices.

El Pozo de la Oración, con unas vistas divinas

 

Seas o no apasionado de la montaña, cuando llegues a Cabrales, tienes que hacer una parada en el Pozo de la Oración, muy próximo al pueblo de Po, y fácilmente accesible, ya que se encuentra a pie de carretera.

Mirador del Pozo de la Oración (Cabrales) ©Mampiris

El lugar invita al relax. Ante tus ojos, no muy lejano, se alza majestuoso el macizo central de los Picos de Europa, y entre sus perfiles casi mágicos, destaca el Picu Urriellu, sencillamente el Picu para los lugareños, y también conocido como el Naranjo de Bulnes.

Construido este mirador en los años 30 del siglo XX, cuentan que fue el mismísimo Pedro Pidal quien quiso resaltar la figura de Gregorio Pérez, el cainejo, que había sido su compañero de ascensión al Picu Urriellu. “Yo solo fui poniendo mis pies y mis manos donde me decía Gregorio”, manifestó Pidal, en un gesto de honestidad y consideración que ha quedado plasmado para la posteridad.

Pero la historia-leyenda de este mirador no termina ahí, porque también se cuenta que cada primavera, Pedro Pidal se acercaba al Pozo de la Oración y con lágrimas en los ojos, le preguntaba al Picu: ¿Cómo has pasado el invierno, viejo amigo?...

Así que está claro que el Pozo de la Oración es un lugar inspiracional y lleno de buenas vibraciones, que desde hace décadas ha sido foco de atracción para miles de personas, fascinadas ante tanta belleza, en cualquier época del año.

Cabo Busto, para otear la costa occidental

 

Cabo Busto es uno de esos lugares imperdibles en la costa occidental de Asturias, y allí no solo tendrás maravillosos bancos para sentarte y contemplar el horizonte, sino que en los días despejados distinguirás perfectamente la silueta de la ermita de La Blanca y atisbarás Ḷḷuarca.

Vistas desde Cabo Busto (Valdés) ©Mampiris

Además tienes un mirador y paneles explicativos para interpretar lo que estás viendo. Por supuesto, no puedes abandonar el sitio sin dar una vuelta hasta el faro, para disfrutar con la contemplación de los impresionantes acantilados sobre los que se alza.

Y si te animas, podrás caminar un poco más y realizar la ruta circular que pasa justamente por el cabo y el faro, y conocer así el entorno, admirando un paisaje de fincas agrícolas, pueblos, bosques y miradores que te ofrecen magníficas panorámicas, tanto hacia oriente como hacia occidente.

Para completar la parada, puedes adentrarte en el pueblo de Bustu, muy cerca del faro, y degustar las dulces creaciones de una de las mejores confiterías de España, o si lo prefieres, dar cuenta de estas exquisiteces sentado en tu banco, mirando al mar…

Gozando con la panorámica de la playa de Barayo

 

En el camino que te lleva a la playa de Barayo, te encuentras un coqueto mirador, y justo al lado, un banco estratégicamente situado a la sombra de un árbol. Un lugar apacible, donde adivinarás las maravillas que te aguardan si decides continuar tu paseo, y hacer una inmersión en la Reserva Natural de Barayo.

Banco con vistas a la playa de Barayo ©Mampiris

En esta Reserva podrás apreciar paisajes marítimos y fluviales, porque es una especie de ecosistema mixto donde verás, por un lado, el tramo final del río Barayo - límite natural entre los concejos de Navia y Valdés -, con todas las bondades de una ribera de aguas dulces, y por otro lado, un impresionante sistema dunar, las marismas, y una inmensa y salvaje playa de arena.

Un panorama sencillamente espectacular y diferente, que te dejará prendado del Paisaje Protegido de la Costa Occidental.

Una mirada bellísima a la costa desde Colunga

 

Toda la costa asturiana tiene mucho encanto y preciosas vistas, y el concejo de Colunga no es una excepción. Así que son numerosos los lugares que hacen de espontáneas atalayas para asomarse al horizonte cantábrico.

La villa de Llastres cuenta con algunos bancos memorables, que, una vez sentado en ellos, te invitarán a la navegación paisjística.

Vista panorámica de la Playa de la Isla ©Jesús Alfaro

Sin embargo, en esta ocasión hemos seleccionado uno que está ubicado en el lado oeste de la playa de La Isla, y desde donde tendrás una preciosa panorámica de este arenal, de la playa de El Barrigón, de la playa de La Espasa, y de toda la costa oriental, hasta los dominios de Ribadesella.

El banco está al comienzo de una senda costera que te lleva hasta la playa de La Griega, y es uno de esos rincones inolvidables en plena costa jurásica.

Deleitándose con la tranquilidad del Sella

 

El mítico río Sella, el hogar de truchas y salmones, de patos y garzas, de cormoranes o de vacas que pastan en sus riberas. Ese lugar de desbordante naturaleza y de inusitada belleza, es el lugar perfecto para contemplar la vida fluvial, el fluir de las aldeas y el perfil de las cumbres que lo arropan.

Y también para disfrutar con el paso de los piragüistas y canoístas, que tienen en el Sella uno de los campos de entrenamiento al aire libre más seductores del mundo.

Banco a la orilla de la ría de Ribadesella/Ribeseya ©Julio Herrera

Además, cuando te acomodes con tranquilidad en un banco a la orilla del Sella podrás tener una ensoñación con la Fiesta de las Piraguas, y sentirte en medio de un gran acontecimiento deportivo y lúdico, con toda la emoción que ella conlleva, y como telón de fondo, la villa de Ribadesella/Ribeseya, capital de un concejo extraordinario.

Un balcón al Parque Natural de Redes

 

El Parque Natural de Redes es una de las 7 Reservas de la Biosfera de Asturias. El paisaje amable de montañas y valles, arroyos, ríos y embalses, es característico de esta zona, que cuenta con numerosas atalayas para el disfrute y observación de la naturaleza.

La riqueza hidrológica, junto a la variedad de la flora y la fauna, y la auténtica reserva etnográfica de sus muchas aldeas, hacen que cada rincón de Redes sea un auténtico descubrimiento para los sentidos.

Vista al Parque Natural de Redes desde Llaínes/Ladines (Sobrescobio) ©Mampiris

En este viaje, nos hemos sentado en el corazón de uno de esos pueblos, en Llaíñes/Ladines (Sobrescobio), y nos hemos dejado llevar por la sintonía con un paisaje verde y frondoso, que te deja sin palabras, o mejor dicho, donde las palabras no hacen falta…

Un banco de mar y montaña en la Sierra del Sueve

 

La Sierra del Sueve es uno de esos montes con un halo mágico, que lo convierten en diferente. Y en sus estribaciones, concretamente en el concejo de Caravia, se alza desde hace casi un siglo el mirador del Fitu, una especie de ventana a los sueños, donde podrás contemplar en un barrido panorámico de 360 grados, toda la orografía asturiana centro-oriental, destacando de manera especial los Picos de Europa.

En ese barrido de increíble perspectiva, te encuentras también el mar Cantábrico, y en los días despejados podrás ver los barcos pasar, como si de una toma de cine se tratara.

Banco en el entorno del Mirador del Fitu ©Alejandro Badía

Por eso, el banco que se encuentra a los pies del mirador, es un lugar especial para tomarte un refrigerio, y de la que haces una pausa en tu camino, gozar de lo lindo con el panorama que tienes delante.

Puro romanticismo en el corazón de Llanes

 

El paseo de San Pedro es un lugar único. Por su serena belleza, por su ubicación de privilegio, por su manto de hierba, por su envolvente atmósfera, y por supuesto, por sus excepcionales vistas.

Es el gran balcón de la villa de Llanes. Desde allí, tanto hacia el este como hacia el oeste, contemplarás con apacible nitidez este litoral también excepcional, con sus acantilados y castros, con sus formas siempre sorprendentes, con su aire cambiante según el momento del día…

Si vuelves tu mirada hacia la villa, Llanes estará a tus pies, con sus calles empedradas, sus palacios, su muralla y su torre medieval, su basílica, sus iglesias y capillas, su gran Historia. Y más en lontananza, la sierra del Cuera, y unos pasos más atrás, los Picos de Europa.

Paseo de San Pedro (Llanes) ©Mampiris

Así que los bancos del paseo de San Pedro son pura poesía, romanticismo añejo, como el que inspiró este paseo en el siglo XIX.

¡Recorrer Asturias de banco en banco es un viaje a las mejores vistas! ¡Si te ha gustado este post, compártelo en tu Facebook!

 

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