Emita Cópia
Etapa 2: Los Callejos - Corao
Km 0
Km 0
Etapa 2: Los Callejos - Corao (Oriente de Asturias)
21.4 kms
A pé 5h 30 min
Dificuldade
Traçado do percurso
21.4 kms
Descrição Los Callejos - Corao

Esta etapa discurre en su primera parte por el valle de Ardisana atravesado por el rio Riensena y flanqueado por las cimas de la Sierra del Hibeo y las estribaciones del Cerro Benzua, y se inicia donde habia finalizado la anterior, en el pueblo de Los Callejos junto a la iglesia, la cual se deja a nuestra izquierda atravesando el pueblo hasta llegar a la salida donde da un brusco giro a la izquierda, dejando el camino que parece mas normal, y volviendo a girar a la derecha a los pocos metros para coger el camino que entre dos casas asciende ligeramente, flanqueado por su derecha por las ultimas edificaciones del pueblo, a los pocos metros se encuentra un camino que sale a la izquierda y que se dirige hacia el deposito de agua el cual se deja a la izquierda, según vamos ganando altura aparece debajo nuestro los Callejos y en horizonte comienza a vislumbrarse las siluetas de los Picos de Europa con el Naranjo de Bulnes resaltando sobre todos ellos, y que nos ira acompañando durante esta primera parte del recorrido.

Una vez pasado el deposito de aguas se encuentra una desviación que sale a la derecha que incrementa el desnivel del camino y por donde discurre la ruta, hasta que se encuentra otra desviación, aquí se abandona el camino que se lleva y se coge el de la izquierda que sale en frente y cuyo suelo se encuentra tapizado por un manto de hierba, y que en llano se dirige hacia el oeste, para ir ascendiendo y terminar en un prado por debajo de las laderas rocosas del monte Peña Cuanda. La ruta continua por la margen izquierda del prado hasta casi al final donde se encuentra un paso entre la pared de piedra y da un giro brusco a la izquierda para continuar por un sendero que discurre a media ladera hacia el oeste pegado a una cerca de postes de hormigón y se dirige hacia la cabaña de Robleu, una vez en ella se pasa dejandola a la derecha llegando a un prado con un arbol en medio que atravesamos hasta encontrar un camino a la izquierda, se sigue en la misma direccion por el prado, después de cruzar el camino siempre hacia el collado que vemos en frente a traves de un sendero que se encuentra en la zona mas alta del prado y que nos lleva al collado, el cual en ciertas epocas del año se encuentra totalmente cercado con pastores electricos, pero que permiten el paso a traves de diversas portillas. Al final del prado se vuelve a encontrar un camino que sale a la izquierda, es aquí donde podemos elegir dos opciones, la primera es descender por el prado y dirigir los pasos hacia una pista que tenemos debajo del pico Benzua y que vemos en frente ó coger el camino de la izquierda y seguirlo hasta la pista. Una vez en ella se debe girar a la derecha y continuar por ella pasando junto a una fuente primero y luego entre dos viejas cuadras, donde el dintel de la puerta de la cabaña de la izquierda esta hecho con una viga curva dando un aspecto muy interesante a la misma, para descender por un camino de hormigón que discurre por la aldea de los Rabios hoy abandonada.

Poco después se vuelve a iniciar un ligero ascenso que nos lleva junto a una edificación que sirve de cobijo para un rebaño de cabras, y donde se gira a la derecha primero y luego a la izquierda, y llegar después de pasar por zonas donde los arboles flanquean el camino con un prado que da vista a la sierra del fondo del valle por donde discurre esta segunda etapa, siguiendo por este camino empieza a vislumbrarse las casas de Riocaliente a donde llegaremos después continuar por el mismo camino que desciende entre vegetación y llega a Riocaliente, que esta atravesado por dos ríos, el Riensena y el Jo, y que posee el mayor conjunto de hórreos de la comarca oriental de Asturias: un total de veintiuno, se pasa cerca de una casa donde un vecino tiene diversos animales e invitandonos a verlos con un letrero que dice "RIOCALIENTE paraíso tropical en LLANES" . Después de visitar el pueblo y de disfrutar de una buena bebida en el bar del pueblo la ruta se dirige hacia el rio, el que no atraviesa, sino que continua por la derecha hacia el oeste llevando el rio a la izquierda hasta llegar a una pista de hormigón que sale a la derecha y que discurre por una hermosa praderia, continuando por ella y después de iniciar un ligero ascenso, el hormigón da paso a la tierra y se introduce en un eucaliptal, hasta llegar a un prado que tenemos a la izquierda y en pendiente, aquí observamos unas rodadas de tractor por la izquierda que no seguimos y a la derecha del prado un pequeño eucaliptal, se continua por la pista hasta el final del prado, donde se abandona la pista y se coge a la izquierda el camino que gira al oeste y que asciende llevando a la izquierda el prado.

Al poco trecho la pista llanea e inicia un ligero descenso, obviando el camino que sale a la izquierda la pista termina y se transforma en un sendero, por el que debemos continuar y que cruza un reguero para dar salida a una pomarada donde los manzanos cubren el terreno, se atraviesa el prado y se coge la pista que sale al fondo del mismo y que nos lleva a un cruce donde se continua de frente obviando la de la derecha, poco después se comienzan a ver las primeras casas de la aldea de Las Mestas, a la cual se llega en poco tiempo. Una vez en las primeras casas se debe girar a la izquierda para atravesar el pueblo en direccion sur junto a la confluencia de los rios Riensena y Piedrahita.

La ruta atraviesa el pueblo, el rio Riensena y la carretera orientandose claramente hacia el sur, nada mas pasar el puente podemos observar a la derecha una antigua fuente hoy en desuso y al otro lado de la carretera se observa una senda que se introduce en un bosque y que asciende por el, pero donde se debe coger en el primer cruce el de la izquierda que sale de frente y obviar el de la derecha. Poco a poco se va ganando altura y teniendo una bella imagen de la aldea de Mestas que acabamos de pasar, en medio del bosque se encuentra una desviación donde sale un sendero a la izquierda y que va en llano, el cual no se debe coger sino continuar por la derecha ascendiendo hasta llegar debajo de las casas de LLumedian, junto a una pradera pendiente con bastantes arboles frutales. Una vez estamos en el inicio de esta pomarda se abandona el camino se cruza la pomarada hacia la casa que vemos encima de nosotros, donde existe un camino que se coge en el sentido izquierdo y que nos introduce en Llumedian, después de pasar las dos primeras casas el camino da un giro a la derecha y deja el pueblo a la espalda viendo en frente el profundo valle del rio Piedrahita formado por la Sierra de la Cubeta y los montes del Hibeo.

Es en este punto donde el senderista debe tener mucho cuidado, pues hay que abandonar el camino y salir por la izquierda por medio del prado, ya que este ha ocupado el camino, dejando a la derecha las columnas de la luz de hormigón, e introducirse en la pomarada, donde al final de la misma volvemos a encontrar el camino para convertirse durante un pequeño trecho en una mala senda que llega encima de un prado con la carretera al otro lado, bajando al prado por un pequeño terraplen se dirige a la carretera primero y luego continuando por esta hacia la derecha se llega al pueblo de Telledo después de cruzar el rio. Se Atraviesa el pueblo y se coge al final del mismo una pista que discurre con el rio a la derecha y que después de veinte minutos de caminar se encuentra con una gran cuadra de ladrillo a la derecha del camino, y donde este se transforma en senda, se continua siempre en direccion oeste hasta llegar a la confluencia de dos arroyos, aquí se atraviesa el arroyo de la izquierda, se coge el sendero que sale enfrente que lleva el rio a la derecha que en ascenso nos lleva al inicio de la Calzada Romana de Piedrahita la cual se mantiene en perfecto estado en un tramo de un kilometro y medio, ascendiendo por las laderas del monte ganando poco a poco altura. La calzada discurre entre pinos y matorrales, hasta llegar a un pequeño collado que nos da un respiro y pasa al otro valle donde vemos una pista que atraviesa la ladera de enfrente.

Poco después vuelve a iniciar el ascenso y se puede ver los perfectos muros que se hicieron para hacer la calzada, aunque esta en este tramo se encuentra algo destruida, llegando junto a una pequeña pradera que esta a la derecha del camino junto a un pino solitario a la derecha del camino y en la ladera, aquí se debe abandonar el camino que parece continuar y girar a la derecha para llegar al collado de la Vega del Puerto, limite de los concejos de Llanes y Cangas de Onis, desde se contempla al fondo verdes prados atravesados por una pista asfaltada por encima de una casa casi en la confluencia de las dos laderas.

Desde el collado se tienen dos alternativas, la primera es girar un poco a la derecha y dirigirse hacia el pequeño robledal que vemos y coger la senda que discurre por el y que desciende hacia el fondo del valle, la segunda es atravesar el collado hacia el fondo del valle pero dejando el arroyo siempre a la izquierda, con cualquiera de las dos opciones se llega al inicio del rio de Piedrahita junto a una hermosa cabaña situada en un pequeño prado totalmente cubierto de grandes arboles. Se continua por el camino que atraviesa el rio junto a un deposito de agua donde existe un grifo que nos permite saciar la sed, al poco tiempo se vuelve a encontrar los restos de la calzada romana, pero esta vez solo se ve la traza y algun que otro muro, y se dirige hacia la aldea de Cuerres que vemos delante. Al llegar al siguiente cruce se debe coger el camino de la derecha, que si bien no es el camino original es el mas recomendable, ya que el de la izquierda nos lleva después de coger en el siguiente cruce el de la derecha al rio y discurre durante bastantes metros por el y sale a la pista asfaltada debajo de la aldea, que nos conduce a Cuerres, aquí ya no nos queda mas que coger la pista asfaltada que termina en la carretera de Llenin junto al puente y siguiendo durante cerca de dos kilómetros nos lleva a Llenin.

Desde Llenín, la vista hacia los macizos central y occidental de Picos de Europa es extraordinaria, dejándose ver también la cruz de Priena por la que va este Camín del Oriente. Igualmente puede observar las tierras de los Gamonedos, y las cumbres del Cabezo Llorosos y el Jascal. Existe carretera entre Llenín y Tárano, pero a la salida del pueblo una pista sale por la izquierda y evita el asfalto en ese breve tramo ascendente a la citada aldea. Ya en Tárano, va mos a la izquierda saliendo del pueblo por ancha pista que tras los últimos caseríos, asciende lentamente y va faldeando el Cerro Iguedo, fácil de conocer por la antena del repetidor que tiene en su cumbre. En este tramo vemos numerosas montañas asturianas, conocidas en nuestro particular mundo de montañeros, como el Pierzu de Beleño, la Mota Cetín, etc., y cuando el descenso se hace ya definitivo, aparece por la derecha de su marcha el valle del río Chico, por el que va la carretera desde Labra (pueblo que queda al otro lado del valle) a la Collada de Igena en dirección a Nueva de Llanes.

Seguimos por la pista que nos a la aldea de Corao-Castillo (Corau-Castiellu) que cuenta con buenos ejemplares de la arquitectura rural, como la casona de los SotoLabra de 1763 con capilla anexa en estado de ruina. La casa aún está aprovechable y forma un conjunto magnífico.

Una breve carretera le llevará a Corao, se cruza la carretera general y pasará frente a la casona de Frassinelli, allí donde vivió el ilustre "alemán de Corao", D. Roberto Frassinelli y Burnitz. La casona, del siglo XVII, tiene jardín y finca que fue huerta experimental del botánico Frassinelli, con diversas variedades de manzanas, plantas medicinales, hortalizas, etc. y sufrió un incendio que arruinó buena parte de su estructura, a principios del siglo XX.

 

Textos: Antonio Alba Moratilla