Cuenta con 12 completas habitaciones en una casona construída a finales del año 1.700, enclavada en el Camino de Santiago. Gracias a su privilegiada situación en la parte alta de la Villa, el entorno del hotel ofrece unas magnificas vistas de Luarca, su puerto y las montañas y valles que la rodean. Además, en un radio de pocos kilómetros se puede disfrutar de los espectaculares paisajes que ofrece este concejo de la Comarca Vaqueira, ya sean de la costa con sus impresionantes acantilados y tranquilas playas o del interior con montañas salpicadas de aldeas donde aún se puede sentir la tradición y valles surcados por aguas cristalinas.