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Oriente de Asturias
Es la tierra asturiana que primero ve el sol, que tiene las montañas de más altitud de la cordillera cantábrica, los Picos de Europa, Parque Nacional, Reserva de la Biosfera y lugar donde se inició la Reconquista en España, concretamente en Covadonga

Es donde primero sale el sol, la verdadera tierra del ‘sol naciente' asturiana. Profundos contrastes y desniveles esculpen su morfología, convirtiéndola en una tierra de grandes altitudes que desembocan al mar con dulzura sin límites, componiendo paisajes de ensueño, donde montañas imponentes suavizan sus formas y se funden con la rasa litoral en forma de espectaculares acantilados y grandes arenales, o pequeñas calas y pedreros.

La tierra del ‘sol naciente' dibuja una franja litoral de sesenta kilómetros en la que se mezcla el verdor de prados y montes con el azul del mar y el blanco de las espumas del oleaje. Sus playas son aptas todo el año para la práctica de deportes como el surf, paddle-surf, natación, navegación en kayak o a vela, etc. o para el paseo y el relax total. La naturaleza kárstica de su geología, especialmente llamativa en la costa de Ribadesella, Llanes y Ribadedeva, genera el fenómeno de los llamados ‘bufones': cuando las mareas son muy vivas, y el mar se ‘cuela' por las cavidades rocosas, produce un fuerte e impactante sonido y un efecto de surtidor o géiser de agua salada, que constituye un llamativo espectáculo natural. Como impresionantes son las huellas de dinosaurio de los acantilados de Tereñes, en Ribadesella.

La Prehistoria ha sido generosa con la comarca, que cuenta con cuatro cuevas declaradas Patrimonio de la Humanidad: Covaciella (Cabrales), Tito Bustillo (Ribadesella), Llonín(Peñamellera Alta), y El Pindal (Ribadedeva), todas ellas con un entorno natural privilegiado. Y sus carismáticas villas marineras, Ribadesella y Llanes, poseen cascos históricos y entornos costeros de interés.

El desnivel es ‘primo hermano' de las cuencas hidrográficas, así que varios y con carácter son los cauces fluviales que circundan la comarca: el Piloña-Sella, cuna de la fiesta asturiana más internacional, las Piraguas; el Cares, Tinamayor, etc., y todos componen paisajes de inigualable belleza, donde se pueden practicar modalidades deportivas como el descenso en canoa, el rafting, la pesca, etc.

Las máximas cotas de la cordillera cantábrica están en los Picos de Europa, Parque Nacional y Reserva de la Biosfera, cuya superficie está en su mayor parte en suelo asturiano, donde están las cumbres más altas y míticas, como el Torrecerredo o el Urriellu. Picos, con tres macizos, es un ecosistema único donde hay decenas de rutas para hacer y de hitos para conseguir, teniendo en cuenta que se trata del segundo macizo calizo más importante del mundo después del Himalaya y el que tiene más ‘menosmiles' - simas de mil metros o más de profundidad - explorados de todo el planeta. Son muchas las montañas y cordilleras que circundan los Picos - Peña Maín, el Cuera, el Sueve, etc. -, visibles desde el mar para solaz y orientación de navegantes y desde tierra para los que prefieren tener ‘los pies en el suelo' desde lugares como el mirador del Fitu, en Parres, desde donde se aprecia hasta qué punto esta sinfonía de altitudes de vértigo están cerca de la inmensidad azul del mar, formando un contraste que acentúa la belleza del conjunto y hace que el transito viajero del mar a la montaña y viceversa en Asturias sea cuestión de minutos!.

Resulta además que tanta montaña hace que el ganado sea fuerte y fibroso, que viva estabulado en el invierno y en el puerto en verano, dando lugar a una cultura del pastoreo en Picos ya casi desaparecida, pero que aún da para percibir un estilo de vida que conlleva la elaboración artesanal de quesos, entre los que están dos de los mejores del mundo: el Cabrales y el Gamonéu. Es una comarca donde el queso es primordial en la economía, en la dieta y en los fogones, tanto en calidad como en cantidad, y que contribuye decisivamente a que Asturias sea la primera mancha quesera de Europa. Con el valor añadido de que estas rutas de quesos, pastoreo y montañas nos llevan a pueblos como Sotres, Bulnes, Tielve, Gamonéu, Bobia…, referencias de un ‘hábitat' de cumbres míticas y gestas imposibles que han marcado la vida de un territorio y de sus ‘adictos' seguidores, que tienen en poco tiempo y kilómetros todo - mar, montaña, deporte, historia, gastronomía…- ‘a tiru piedra'.

Trece concejos componen la comarca más oriental de Asturias: Amieva, Cabrales, Cangas de Onís, Caravia, Llanes, Onís, Parres, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Piloña, Ponga, Ribadedeva y Ribadesella.

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