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Las raíces de Asturias
Km 0
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Las raíces de Asturias (De oriente a occidente)
500,7 kms
Coche 7 días
Trazado de la ruta
Resumen Las raíces de Asturias

Es posible simultanear un viaje a través del espacio y del tiempo cuando se recorre Asturias. Porque, de Oriente a Occidente, de la costa al interior, el patrimonio arquitectónico se convierte en un rastro del pasado y en un ejemplo de lo que es la región en la actualidad. La propuesta de itinerario tiene un orden territorial lógico pero son piezas intercambiables al gusto del viajero.

61,8 kms
Día 1 Castropol - Villacondide - Luarca

Día 1: La ruta de la arquitectura comienza a orillas del Eo, en Castropol. En esa situación estratégica se levanta el Palacete de Peñalba. Construido en 1912 como casa de verano por la viuda de un indiano, es un ejemplo del art nouveau en Asturias. También en Castropol, que conserva un interesante casco histórico, se eleva el Palacio de los Pardo Donlebún y sus jardines, cuyos elementos más antiguos datan del siglo XVI. La siguiente parada: la cultura castreña. A media hora hacia el este y a sólo siete kilómetros de Navia, en Villacondide, está enclavado el castro de Coaña, en el que se conservan ochenta cabañas protegidas por una gruesa muralla y un foso excavado en roca, de un poblado que se remonta al siglo IV a.c. Antes de llegar a Villacondide tenemos la ocasión de ver otro buen ejemplo de este tipo de asentamientos en el castro de Mohías, al que llegaremos por un desvío de la N-634 en las inmediaciones de Jarrio. Luarca es el final de etapa. Además de su anfiteatro abierto al mar, el barrio de Villar está salpicado de algunos de los mejores ejemplos de la edificación indiana, como las villas Argentina, Excelsior o Barrera y la Casa Guatemala.

71 kms
Día 2 Luarca - Avilés

Día 2: El viaje continúa a lo largo de la costa hasta Soto de Luiña. En esta localidad de Cudillero, con fácil acceso desde la Autovía del Cantábrico, se encuentra la iglesia de Santa María y la casa rectoral, que era un antiguo hospital de peregrinos. Este conjunto del siglo XVIII, de estilo barroco, fue declarado Bien de Interés Cultural. A un cuarto de hora de viaje, en El Pito, a las afueras de la villa de Cudillero, el viajero puede disfrutar de la Quinta Selgas, que exige cita previa para abrir sus puertas. Su aspecto exterior concuerda con las tradicionales villas italianas del siglo XVI, aunque no se construyó hasta el XIX. En el interior, muestra una exclusiva colección de arte legada por la familia Selgas-Fagalde a los asturianos. Del encanto del clasicismo se pasa a la modernidad del Centro Niemeyer, de Avilés. El complejo, compuesto por tres piezas ordenadas en una blanca plaza pública, es un diseño que el arquitecto brasileño donó al Principado de Asturias. En esta ciudad, también merece una visita el Mercado de los Hermanos Orbón, de estilo modernista, y su Plaza de Las Aceñas, o el casco antiguo, con los característicos soportales de la calle Galiana.

67 kms
Día 3 Avilés - Gijón

Día 3: Gijón y sus vestigios romanos centran esta jornada. En las afueras de Gijón, en el flanco oeste, se encuentra el Parque Arqueológico Natural de la Campa Torres. Este espacio, situado en una atalaya sobre el mar, consta de tres edificios: la recepción, el museo y el faro. La visita gira en torno a los restos de un antiguo castro marítimo, cuyos orígenes se remontan al siglo VI a. C. Ya en el centro, junto a la iglesia de San Pedro, están las termas romanas de Campo Valdés, del siglo I d. C. Al margen del patrimonio arqueológico, la ciudad dispone de edificios de gran belleza, como el Palacio de Revillagigedo y la casa natal de Jovellanos, ambos junto a la plaza del Ayuntamiento, o la plaza de toros de El Bibio. Veranes, a veinte minutos del centro, conserva los restos de un emplazamiento romano. La visita al yacimiento, que es accesible, muestra los restos arqueológicos de una villa del siglo IV d. C. que se construyó sobre un asentamiento anterior. Al este del casco urbano, el viajero encuentra la imponente Laboral Ciudad de la Cultura, con una superficie de 27.000 metros cuadrados, hoy parcialmente rehabilitada para usos culturales y educativos.

41,4 kms
Día 4 Gijón - Oviedo

Día 4: Sobresale sobre el horizonte de Oviedo el campanario de su Catedral y la visera del Palacio de Congresos diseñado por Calatrava. Son los dos puntos más altos de la ciudad, el presente y el pasado, que reclaman la atención del viajero. La catedral de San Salvador comenzó a construirse en el siglo XIII sobre una antigua iglesia Prerrománica. La obra se prolongó durante tres siglos más, por lo que incluye restos de estilos románico, renacentista y barroco. La catedral está enclavada en pleno centro histórico, que merece un paseo reposado por sus calles peatonales. El palacio de congresos de Calatrava, uno de los edificios más singulares de la ciudad, se encuentra en el barrio de Buenavista. Inaugurado en 2011, es sede de un centro comercial, un auditorio, un hotel y oficinas. Pero el elemento más representativo de la arquitectura ovetense es el Prerrománico asturiano, un estilo propio que se desarrolló entre los siglos VIII y X, y que se puede ver en la fuente de La Foncalada y las iglesias de San Julián de los Prados, San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco. Los dos primeras están dentro del casco urbano. Para acceder a las dos últimas es necesario ascender al Monte Naranco, donde también se encuentra un centro de recepción e interpretación (consultar horarios).

84 kms
Día 5 Oviedo - Lena - Langreo

Día 5: Hacia el sur se abren las cuencas mineras, en las que se encuentra mucho más que carbón. Así, en Santa Cristina de Lena, a 36 kilómetros al sur de Oviedo por la A-66, se encuentra otro de los mejores ejemplos del Prerrománico. La iglesia de Santa Cristina se construyó a mediados del siglo IX y se eleva sobre una colina con unas vistas privilegiadas. De regreso hacia el norte por la A-66, se puede tomar la desviación a Ujo y Turón para llegar al poblado minero de Bustiello, una pequeña villa construida entre 1890 y 1925 por Hullera Española, que ha sido rehabilitada. En ella se puede visitar la iglesia, el antiguo casino, el sanatorio o las viviendas, construidas según el modelo de las viviendas de Mulhouse, premiadas en la Exposición de París en 1867. Desde Mieres parte la Autovía Minera, que traslada al turista hasta Langreo, donde podrá visitar otro ejemplo de arquitectura ligada a la extracción de carbón: el Ecomuseo Minero del Valle de Samuño, en el antiguo Pozo San Luis. Estas instalaciones se encuentran en el pueblo de El Cadavíu (Ciaño) e incluyen la experiencia de un antiguo tren minero en un trayecto de dos kilómetros. Pero también dispone de otros ejemplos mucho más actuales, como el Centro Deportivo Juan Carlos Beiro, cuyo original diseño ha recibido diversos reconocimientos.

103 kms
Día 6 Langreo - Pola de Siero - Colunga - Arriondas

Día 6: La ruta arquitectónica continúa hacia el oriente con una primera parada en Pola de Siero para disfrutar de su plaza de abastos, obra del ingeniero Ildefonso Sánchez del Río. La singularidad del mercado, de 1930, radica en la forma de su cubierta abovedada y en un interior que se eleva sin una sola columna. Hacia el oriente se multiplican las opciones. Si se deja Pola de Siero a través de la N-634, se pueden encontrar a las iglesias románicas de San Esteban, en Aramil, y de Santiago y Santa María de Narzana, ambas en Sariego. En cambio, si se opta por tomar la Autovía del Cantábrico en dirección a Santander, se accede con rapidez a Villaviciosa y desde allí, por la carretera AS-267, se llega a Valdediós. El destino de este desvío es contemplar el monasterio de Santa María la Real y El Conventín, otro legado del Prerrománico. De regreso a la autovía, el viaje continúa hasta Colunga donde, a 4 kilómetros de la capital, se encuentra la iglesia prerrománica de Santiago de Gobiendes. Desde Colunga se puede regresar hacia el interior a través del Alto del Fito para llegar a Arriondas. En su cima, sorprende su mirador de original diseño, inaugurado en 1927.

72 kms
Día 7 Arriondas - Cangas de Onís - Llanes - Colombres

Día 7: Tras pasear por Arriondas, a la vera del río Sella, a través de sus singulares plazas, comienza el último día de ruta. La primera parada es Cangas de Onís, en el Monasterio de San Pedro de Villanueva, hoy reconvertido en un parador nacional, construido en el siglo VIII sobre unas ruinas prerrománicas. No se puede abandonar la zona sin contemplar el centro de Cangas y su puente romano, una estructura que, curiosamente, recibe ese nombre por su estilo pero que en realidad es de una época posterior. La ruta continúa hacia Llanes (una hora de viaje) para lo que se puede regresar a Arriondas para coger la N-634 que nos conduce a la Autovía del Cantábrico o continuar por la AS-114 y la AS-115., en un itinerario mucho más pintoresco. En la villa llanisca, se puede pasear por el interior de su conjunto histórico artístico medieval y también comparar este entorno con edificios más modernos de la arquitectura indiana. Los asturianos emigrados a América ocuparon el inicio del viaje y también lo harán en la recta final. El Archivo de Indianos abrió sus puertas en Colombres, Ribadedeva, en la Quinta Guadalupe, un espacio de gran belleza.