Cada apartamento posee el nombre de un accidente geográfico de la costa asturiana: Porticel, La Solan y Gavioteiro, todo su decoración ha escogido como ejes vertebrales: el agua, el mar...
Una vez dentro de sus instalaciones podemos comprobar lo sencillo que resulta olvidarse del ajetreo diario y disfrutar de una paz y un relax inusual.